Durante el II Congreso Nacional de Heridas y Cicatrización, donde se reunieron más de 2.000 profesionales, se ha presentado el “Decálogo sobre cómo tratar una cicatriz”.
Se trata de consejos básicos como cuidarse de la luz del sol o de hidratar la piel y que pueden mejorar la cicatrización evitando también problemas futuros.
Los médicos pretenden sensibilizar de esta manera a los pacientes para que se autocuiden sus lesiones.
Son varios los tratamientos generales, fáciles de seguir y que mejoran la recuperación:
Poner en marcha las medidas de prevención incluso antes de que se produzca la cicatriz, como durante las operaciones quirúrgicas.
Las radiaciones del sol pueden agravar el estado de las cicatrices y por esto hay que aplicar pantallas solares con factor de protección 50 quince o treinta minutos antes de la exposición al sol y una otra vez cuando tomaremos los primeros rayos solares.
En las cicatrices de cierta gravedad el agua se evapora con mucha más rapidez y esto nos indica que hay que hidratar mucho esta zona, principalmente mediante cremas y vendajes que retengan la humedad, aunque son muchos los productos que pueden tener efecto hidratante: aceites, cera, vaselinas etc.
Sobretodo en caso de quemaduras, los masajes adaptados al estado de inflamación de la cicatriz son tratamientos habituales. Aunque hay que tener mucho cuidado con estos por sus efectos secundarios, por ejemplo está contraindicado en caso de infecciones y nunca debe resultar doloroso.
Para evitar que las heridas sean sometidas a tirones y presiones debido al movimiento de piel y músculos es recomendable aplicar vendajes como suturas adhesivas estériles o “steristrips”, que además, siendo productos microporosos, permiten al vapor de agua de transpirar, acortando el periodo de saturación de la cicatriz.
Aplicar el gel fluido de silicona reduce el enrojecimiento y favorece el reblandecimiento de las cicatrices.
Se trata de tratamientos adicionales que deben de ser valorados y controlados constantemente por médicos. Se trata de la utilización de ungüentos, cremas medicinales, varias terapias o incluso el láser.
Por lo general se debe recurrir a la cirugía sólo cuando la cicatriz haya madurado completamente y en determinados casos puede ser un método de corrección estética.
Existen varias técnicas: la de “escisión y corte primario”, la dermoabrasión, la creación de una nueva superficie con injertos o sustitutos de la piel.
En los casos en los cuales las cicatrices llegan a ser un problema estético se pueden utilizar diferentes técnicas para camuflarlas, por ejemplo el uso de tatuajes, como en el caso de la desaparición de cejas y pestañas o por las cicatrices postoperatorias.
Cuando las cicatrices interfieren en la vida del paciente, en sus relaciones sociales o en el trabajo, estas pueden ser causa de un trastorno psicológico que se puede tratar con la psicoterapia.
El presidente del congreso, Xavier Santos Heredero, ha recordado además que “al igual que cada cicatriz requiere unos cuidados específicos, cada persona es única y tiene sus propias preocupaciones y prioridades que deben llevarle a manejar bien estos consejos para su autocuidado. Por ello, es importante que el médico explique claramente al paciente los pros y los contras de cada tratamiento para que se familiarice y comprometa con él. Esto es básico para una pronta recuperación".
Fuente: SEHER