Adelgazar es más fácil cuando corres cuatro o cinco días por semana, pero para tener energía necesitas comer bien sin pasar hambre. Estas sencillas reglas te ayudarán a perder peso:
Especialízate en ensaladas. El verano es la época perfecta para las
ensaladas, pero no te dejes llevar por la rutina y olvídate de la lechuga.
Todos los grupos de alimentos se pueden presentar como una ensalada.
Debes seguir comiendo de todo en verano. La ensalada es otra forma
de disfrutar de las legumbres en verano, prueba a cocer alubias, garbanzos,
soja o lentejas y añadirlas frías a la ensalada para y disfrutar de su
riqueza en fibra, proteína vegetal e hidratos de carbono, sin pasar calores.
No te olvides del desayuno. Con el calor y las trasnochadas es fácil
salir de casa sin desayunar, pero recuerda que todos los estudios médicos
demuestran que las personas que desayunan bien cada día tienen
menos probabilidades de ganar kilos con los años y comen menos a lo
largo del día. Si te cuesta desayunar, hazte batidos de fruta con yogur y
guárdalos en la nevera para tener fresquitos cuando te levantas.
Procura llenarte sin inflarte. En verano las digestiones son más
lentas y pesadas, por lo que procura hacer comidas ligeras en forma de
sopas frías, gazpachos, ensaladas, frutas frescas, vegetales crudos, etc.
No te olvides de la hidratación. La mayoría de los alimentos de
temporada estival, como sandías, melones, tomates, uvas, etc. son muy
ricos en agua y potasio que te ayudan a mantener la hidratación y reponer
las pérdidas de agua y sales que se producen al sudar más cuando
corres a altas temperaturas.
Hay que engrasar de forma sana. El aceite de oliva virgen extra
es el aliño perfecto para dar sabor y salud a los platos frescos de verano.
Un chorrito ligero no sólo no perjudica tu adelgazamiento, también te
ayuda a evitar lesiones al correr y mantiene tu corazón en forma.
Adelgazar no es igual a desnutrición. No puedes vivir de fruta,
ensalada y yogur, no utilices el verano como una excusa para pasar hambre.
Recuerda que no puedes eliminar grupos de alimentos y en tu menú
de cada día debe haber hidratos de carbono, proteínas, grasas, agua,
fibra, vitaminas y minerales en proporciones equilibradas.
Olvídate de las bebidas carbonatadas y dulces. No hay mejor
bebida para un deportista que el agua, especialmente si quieres adelgazar.
Olvídate de refrescos light, sangrías y combinaciones alcohólicas si
quieres lucir tipo este verano. De vez en cuando te puedes permitir una
copa de vino tinto o una cerveza para desquitarte en el “chiringuito”, pero
no abuses de las calorías líquidas ni siquiera de las bebidas isotónicas o
energéticas para corredores porque son trampas calóricas a tu dieta.
Abusa de las frutas del verano. Es la mejor temporada de muchas frutas
como sandías, melones, albaricoques, melocotones, ciruelas, peras, cerezas,
nísperos, etc. Son alimentos bajos en calorías, ricos en hidratos de carbono de
índice glucémico medio y te aportan agua, vitaminas, minerales y fitoquímicos,
las sustancias medicinales que te ayudan a prevenir y curar enfermedades.
Cuidado con las ensaladas-trampas. Algunas ensaladas pueden
llegar a aportar entre 500 y 1.000 calorías por ración. La causa está en
que se hacen con ingredientes muy calóricos como el foie de pato, el
queso brie, queso de oveja, salmón, picatostes, etc. más la salsa. Revisa
los ingredientes antes de pedir una ensalada a la ligera.
Rediseña los gazpachos. Es un alimento perfecto para el verano
que reúne en un plato ligero: agua, vitaminas, minerales, fibra. Sólo
necesitas batidora y unas horas en la nevera para inventar tus propios
gazpachos cada día. Desde el clásico con tomate y pepino, hasta los más
novedosos de algas y soja, puedes probar el de remolacha con yogur,
apio y zanahoria, manzana y almendras, melón con cangrejo, etc.