¡Ay de ti si, encerrad@ en tu obsesión corredora, caes de lleno en la tentación de pecar y seguir por el camino del fracaso! Te mostramos el catecismo del corredor sano para que esquives los errores que acabarán con tu carrera…
El error más gordo: pasarse haciendo kilómetros
Existen tantos métodos de entrenamiento como entrenadores.
Unos se basan en la carga de kilómetros, otros en la calidad
de los mismos. Para bajar de 3 horas en maratón, un corredor
puede hacer unos 100 km a la semana (rodajes largos y correr 6
días) y otro entrenar 5 días a la semana, con una media de 75
km semanales. Incluso se puede conseguir corriendo 4 días a la
semana y uno más de bicicleta de montaña.
La gran mayoría de los corredores que me consultan vienen
pasados de kilómetros en los entrenamientos. Más del 90%
están sobreentrenados y hacen muchísimos más kilómetros de los
que deben para las marcas que realizan. A finales de septiembre,
conocí un corredor que quería bajar de 3 horas en San Sebastián.
Llevaba varios años intentándolo pero se había quedado en 3:04.
Cuando le pregunté por lo que entrenaba me quedé de piedra.
Corría 6 días a la semana entre 2 y 3 horas, incluso algunos
domingos, más. “Y nada más”, me dijo él. “¡Y nada menos!”, le
dije yo. No hacía variaciones de ritmos, ni cambios, ni series,
ni pesas, ni abdominales, ni ningún tipo de potenciación.
Sólo estiraba un poco después de rodar. Con el poco tiempo
que quedaba era imposible realizar un plan en condiciones,
sólo podía hacer un trabajo específico de 5 semanas hasta el
maratón. Con muchos cambios de método, pero sin llegar a ser
demasiado radical. Le rebajé enormemente los tiempos de rodaje,
únicamente el domingo hacía más de hora y media y le quité un
día de entrenamiento a la semana. Empezó a realizar cambios
de ritmos, series y ritmos controlados más ejercicios de fuerza
y de potencia. Al mes ya se sentía menos cansado y agobiado,
pero seguía con muchas dudas. Le parecían pocos kilómetros. Su
actitud cambió cuando corrió en el medio maratón de Tordesillas
unas semanas antes del maratón de Donosti y, a pesar de su
dureza, hizo 1 h y 21’. Remató la faena en San Sebastián, con 2h
52’. Había conseguido su objetivo holgadamente, sólo con rebajar
y ordenar la carga de entrenamiento.
Realizar rodajes demasiado largos
Es el error más habitual en el corredor aficionado de maratón. Si sólo
se rueda largo y continuo, no se mejora nada más que una cualidad
que es la resistencia aeróbica. Y pronto se llega a los límites. Yo
aconsejo a los corredores que entreno, sea cual sea su nivel, que no
hagan nunca más de hora y 45 minutos (y sólo una vez a la semana, el
resto siempre por debajo de hora y media). Sólo en casos de gente que
necesite más respaldo psicológico les dejo llegar a 2 horas, pero nada
más para que ganen confianza.
Eso sí, es clave hacer los rodajes en progresión, hacer 2 horas a ritmo
suave no merece la pena. Divide el entrenamiento en 3: el primer tercio
hazlo suave (mucho más suave de lo que piensas), el siguiente tercio
a ritmo medio y el último tercio fuerte. Por ejemplo, para un corredor
que quiere hacer el maratón en 3h 15’ haría el primer tercio entre 6 y
5’15 el km, el medio entre 5’15” y 4’45” y el la parte final entre 4’45”
y 4’20”.
Realizar demasiadas series
En oposición al anterior, algunos corredores se pasaban entrenando
demasiadas series, lo que les suponía una mayor sobrecarga muscular.
Entrenar a ritmos demasiado fuertes
Por la obsesión de mejorar, muchos corredores intentan correr siempre
lo más rápido posible. Lo único que consiguen es sobreentrenarse y
rendir muy mal en las competiciones. Son los corredores que compiten
en los entrenamientos y ruedan en las competiciones.
Los Piques
Somos tan competitivos que a veces confundimos el entrenamiento
con la competición. Con los “piques” en los entrenamientos
conseguimos más frustraciones que satisfacciones. Ir siempre al
límite entrenando nos hace rendir menos en la competición. Hay
que ser fríos y metódicos, y competir sólo con dorsal.
Negar el dolor
Correr con dolor de forma continuada sólo conduce a padecer una
lesión crónica de la parte afectada. No parar 4 ó 5 días, al final supone
parar un mes o más. Los corredores somos los únicos que intentamos
desafiar a nuestro cuerpo hasta cuando nos avisa. Confundimos
el aviso con un reto. Y somos capaces de llegar hasta las últimas
consecuencias, en ese particular duelo, que normalmente acaba en
lesión.
Pasarse corriendo carreras… SOBRE TODO
MARATONES
Hay quién compite todos los fines de semana y no es bueno. El límite
debería estar entre 16-18 carreras al año como mucho. De ellas, no
debe hacer más de dos maratones (y separados al menos en 3 meses),
de 3 a 6 medias maratones y el resto pruebas de 10 km o inferior
distancia.