Tu entrenamiento no acaba
nada más terminar la carrera
o esa sesión intensa que casi
ni puedes terminar… Lo que
hagas a continuación es crucial
de cara al entrenamiento del
día siguiente y esencial para
que asimiles la competición.
Nada más acabar un maratón tienes que
rehidratarte y recargar tus reservas lo antes
posible. En los primeros minutos toma 500 cc de
agua con bebida isotónica para reponer las sales
perdidas con el sudor y comenzar la recarga de
glucógeno.
Cámbiate la ropa de inmediato para evitar
pérdidas de calor. La energía que usas en calentar
tu cuerpo es energía que le estás quitando a tu
cuerpo para recuperarse antes. Ten en cuenta
también que tu sistema inmunológico está
debilitado por el esfuerzo: puedes enfriarte y
cazar al vuelo algún virus cercano con relativa
facilidad.
Haz estiramientos activos aislando cada grupo
muscular. Céntrate en los isquiotibiales, gemelos
y sóleos, sin olvidarte del psoas iliaco, los
cuádriceps, glúteos y piramidal.
Antes de una hora toma alimento sólido. Lo que
aportes tiene que contener hidratos de carbono
de asimilación rápida y media (alto y medio
índice glucémico), sin olvidarte de las proteínas,
que compensarán la pérdida de músculo
inevitable en un evento tan duro como el
maratón. Busca carnes magras como la del pavo,
pollo, ternera o cortes no grasos de cerdo.
Si tienes un electroestimulador llega el
momento de ponerlo a trabajar. Elige un
programa de recuperación y disfruta de las
contracciones muy suaves que produce. El
cosquilleo que sientes son ligeros movimientos
que ayudan a drenar tu musculatura.
Descansa totalmente al día siguiente. Puedes
hacer algunos estiramientos pero muy ligeros.
Una semana después puedes empezar a trotar
suave y puedes hacer también aquarunning.
Estira con control y añade algunos ejercicios de
fuerza, de baja intensidad.
Un mes después ve incrementando tus carreras
pero no pases de un 50% de la distancia máxima
que corres en tu rodaje largo. Necesitas un mes
entero para recuperarte de un maratón.
Si has hecho una sesión intensa de series o
cuestas puedes entrenar al día siguiente, pero
asegúrate de que sea una sesión de regeneración
a ritmo suave.