« Tengo que ir poco a poco. Ojalá caiga la medalla en Berlín en los campeonatos del mundo. Ya veremos», afirmó con modestia la mejor atleta española de todos los tiempos.
Sólo cabe aplicar esta etiqueta para una doble subcampeona del mundo (2001 y 2003) y dos veces campeona de Europa (2002 y 2006) en 5.000, ahora reconvertida a una distancia en la que confía en añadir nuevas preseas a su palmarés.