LIBRO-AGENDA DE CHEMA MARTÍNEZ
El mejor maratoniano de Europa te enseña a correr en 212 páginas
Por: Fotos de Rafa Gómez y César Lloreda
Etiquetas:
chema,
martinez,
libro,
agenda,
entrenamiento,
La colección de libros Sport Life tiene una criatura en el mercado: la "Guía del Corredor 2010", con Chema Martínez, mucho más que un cuaderno de entrenamientos. Te ofrecemos un extracto del libro...
Aparte de un cuaderno de entrenamientos en el que puedes apuntar todo lo que vas haciendo mes tras mes, Chema Martínez nos cuenta sus vivencias personales de tantos años de running, explica con profusión de fotos cómo hacer trabajo de musculación, técnica de carrera o estiramientos, te da trucos de nutrición, planes de entrenamiento para 10 km, media y maratón.
Entrenar con Chema en 2010 te costará tan sólo 15,95 €. Ya a la venta en el teléfono 902 360 667, o bien pincha en la imagen:

EXTRACTO:
Es una publicación fundamental para todo corredor que quiera estar al día acerca de los mejores métodos de entrenamiento, de la mano de todo un campeón continental de 10.000 m, ganador del Maratón de Madrid y mejor corredor de origen europeo en los 42,195 km del Mundial de Berlín 2009.
Yo soy un auténtico seguidor, un fan, de toda esa gente que es
capaz de conseguir sacar un hueco en su vida para poder dedicarlo
a correr o a hacer cualquier tipo de actividad física. Sí, lo
admiro de verdad, y es uno de los motivos por los que yo nunca
debo quejarme. Hablan de que si los fondistas entrenan mucho,
que si la soledad del corredor de fondo, que si hay que sacrificar
mucha cosas… ¡nada! Al final soy un privilegiado (y esto ya lo
he dicho en muchas ocasiones) por poder hacer algo que me
apasiona, con lo que disfruto y, lo mejor de todo, que encima
vivo de ello. Así que vivo cada día con la misma ilusión, motivación
y ganas con las que lo hacía años atrás, siempre intentando
dar lo mejor de mí para enfrentarme a esos nuevos retos que van
surgiendo a lo largo de una vida dedicada al deporte. He de decir
en este punto que soy un soñador y eso lo utilizo para luchar
y trabajar por conseguir mis objetivos.
SENTIRSE BIEN… ¿QUÉ ES ESO? ¿A QUÉ NOS REFERIMOS?
Muchas veces vivimos y no nos damos cuenta de que estamos
vivos, hay veces en las que hay que pararse a pensar qué es lo
que buscamos en nuestras vidas, qué perseguimos. La experiencia
que he ido recopilando durante todos estos años me
ha hecho llegar a una conclusión: ¡el dinero no lo es todo! Eso
sí, he de decir que ayudar ayuda, pero reitero: el dinero no lo
es todo y por mucho que te empeñes en tratar de conseguir el
máximo posible, esa búsqueda al final te puede resultar vacía. Y
hay veces en las que la conquista de lo material y esa forma de
vida cómoda no te hace encontrar el sentido de la vida, y sigues
sin llenar ese vacío que se provoca.
Sin embargo, en otras ocasiones, y no sabes muy bien el porqué,
te sientes bien, feliz, con ganas de hacer cosas, es decir, te
sientes vivo. Curiosamente creo que el mundo del deporte te
aporta este tipo de experiencias y sensaciones, no tiene por qué
ser una competición que ganas, o un buen resultado, sino que
simplemente el hecho de salir a correr, sentirte libre, abrir tu
mente y cuidar tu cuerpo, hace que explores y entiendas los mecanismos
de tu cuerpo y seas capaz de ver el mundo en el que
vives con unas lentes distintas.
Otras veces salir a correr funciona como terapia, un día duro
de trabajo, un día en el que no has parado y estás saturado de
todo, una pequeña discusión con amigos o familia, el stress
provocado por diferentes causas que te hacen estar irascible… o
simplemente que llevas un día torcido, simplemente eso. Pues
bien, para estos casos no hay nada mejor que salir a despejarte
marcándote unos kilometrillos. Os puedo asegurar que después
de esos km todo se ve desde una perspectiva diferente, lo
que te parecía negro se vuelve gris y lo que tenías en la cabeza
dándote guerra todo el día parece que se esfuma de manera
milagrosa, no sé explicar el motivo pero esto ocurre, o al menos
a mí me pasa. Dicen que 2 no discuten si uno no quiere, pues
bien, yo nunca quiero y hago como los cobardes, salir corriendo
siempre que me encuentro en este tipo de estados, y también se
dice que no discutir adelgaza, así que ésta también es otra buena
excusa. Bueno, para no faltar a la verdad tengo que decir que
salgo todos los días y no 1 sino 2 veces, así que no sé si será
por eso o no pero siempre o casi siempre estoy y me gusta estar
de buen humor. Conclusión: ¡Todos a correr!
EMPEZAR EL AÑO:
Post Navidad, hay que recuperarse de los excesos, hacer balance y
planificar nuestra temporada pero ¿cómo? ¿cuántas competiciones?, ¿qué distancia, 10.000 m, media maratón?
Este mes y por ser el primero del año tendríamos que empezar
por hacer un balance o una ‘radiografía’ general para ver
como está nuestro cuerpo. Para eso no hay nada mejor que hacerse
un reconocimiento médico en el cual nos puedan señalar
cuál es nuestro estado real.

RECONOCIMIENTO MÉDICO:
Someterse a un chequeo anual es algo fundamental, más aún
cuando desgraciadamente nos encontramos en estos tiempos
con desagradables noticias de muertes súbitas. ¡Así que hay que
hacerse uno! Esto es algo muy útil y beneficioso, no cuesta mucho
y puede indicarnos si existe el mas mínimo problema para
practicar deporte o, por el contrario, estamos en disposición de
darle tralla al body.
En el reconocimiento sería conveniente hacerse una analítica,
un electrocardiograma y por supuesto una prueba de esfuerzo,
que puede ser maximal, en la que se trata de intentar llegar
a tu 100 %, y ver cómo se comporta tu organismo, o bien
submáxima, en la que se pueden ver dónde están los umbrales
aeróbico y anaeróbico para luego, en base a ellos, establecer las
cargas de entrenamiento, cualquiera de las 2 estaría bien. Al
final nos dan datos que, tal vez para los aficionados no sean tan
importantes como para nosotros, pero el caso es que tras estas
pruebas comprobemos que estamos sanos, que no hay ningún
tipo de problema para realizar un esfuerzo intenso y continuado
y, en definitiva, que tenemos vía libre para que podamos
darle al cuerpo toda la caña del mundo.
Por si sirve de referencia, y para confirmar la importancia de
este tipo de pruebas, os voy a explicar que, ya desde 1995, lo que
vengo haciendo todos los años cuando comienzo cada nueva
temporada es someterme a un reconocimiento médico exhaustivo,
en el cual hago una analítica, análisis de orina y mediciones
antropométricas (pliegues de grasa, contornos y perímetros
musculares, mediciones óseas…). Como anécdota decir que
un año el sumatorio de los 8 pliegues que nos toman fue de
30.6, que es una pasada, ya que eso es tener muy poquita grasa
y a veces no resulta recomendable porque la grasa es una fuente
importante de energía y si no la tienes o la tienes bajo mínimos
puede resultar perjudicial. He de reconocer que ese año con tan
poquita grasa no fue de mis mejores temporadas, ese sumatorio
me dio un porcentaje de grasa demasiado bajo, y aun siendo
capaz de tener esos valores mi mejora a nivel de rendimiento no
fue tal, con lo cual no está directamente relacionado la perdida
exagerada de peso con una ganancia de forma, digo exagerada
y lo digo, claro está, a mi nivel.
Ni que decir tiene que estos datos
figuran como récord en el centro de medicina del Consejo
Superior de Deportes, aunque la verdad es que es uno de esos
récords de los que alguien nunca debe alardear. En cuanto al
electrocardiograma, suelo andar por 34-38 pulsaciones/minuto,
y eso que hay que tener en cuenta que este valor lo tomamos
después de haber desayunado, cuando lo ideal sería comprobarlo
nada más levantarte de la cama.
Por si esto fuera poco, se
hace un ecocardiograma en el que se comprueba el verdadero
estado del corazón: cómo están sus válvulas, cavidades, volúmenes,
la fuerza de cada latido… En mi caso he comprobado cómo mi corazón ha ido creciendo en todos los niveles, primero
el ventrículo izquierdo (este ventrículo es el primero que se
hipertrofia cuando haces deporte, y cuando te hacen el primer
electro siempre te dicen que tienes que mirarte el corazón con
una ECO para descartar patología) y después, y de manera armónica,
crecen ventrículos y aurículas. Esto es debido al gran
trabajo aeróbico que he realizado, pero como también he trabajado
de forma anaeróbica (fuerza, velocidad), esto ha hecho que
mis paredes del corazón sean fuertes y se hayan engrosado. En
definitiva… ¡que soy un tipo con un gran corazón!

También cada 2 años me ponen un aparatejo que se llama
Holter, y que es una especie de discman que se lleva en la cintura
y al que van pegados unos electrodos puestos en el corazón.
Se trata de que queden grabados todos los registros del corazón
a lo largo de un día, ese día debes anotar todo lo que haces, sí,
sí, ¡todo! y lo tienes que apuntar en un papelito, el único inconveniente
es que sólo te puedes asear y no te puedes duchar, pero
por lo demás se lleva bien. Con este aparato lo que nos quieren
controlar son las bradicardias tan acusadas que tenemos, para
comprobar que no hay ningún problema.
Aquí siempre me sale
algún dato curioso, como por ejemplo que por la noche hay 7
veces o momentos en los que mi corazón late con un retardo
de casi 3'', lo que llevado a la realidad quiere decir que
hay ratos en los que mi corazón late a veintipocas pulsaciones/minuto. Esto no es grave ni patológico, simplemente es para
que comprobéis hasta qué punto se desarrolla el corazón, ya
que, en definitiva el corazón no deja de ser un músculo más, importantísimo, pero
uno más.
Después de la ecografía toca revisión podológica, aquí ven
cómo ha evolucionado nuestra pisada en el último año para ver
si hay alguna cosilla rara. Normalmente cada deportista suele
tener un podólogo que es el que suele revisar todo el mecanismo
de la pisada y modifica o no las plantillas o lo que se necesite.
En mi caso, después de muchos años, encontré a Sánchez
Osorio y desde entonces suelo hacer 1 visita al año como mínimo
para comprobar que todo vaya bien y esto, por supuesto,
es aparte del reconocimiento que os estaba detallando.
Terminado
el apartado de podología hay que acudir a traumatología,
donde se revisa el estado muscular, tendinoso y óseo, se ve el desarrollo
abdominal, la flexibilidad de los músculos isquiotibiales,
etc. Como os podéis imaginar, mi flexibilidad deja mucho
que desear y debo decir que soy un auténtico tronco, pero qué
le voy a hacer ¡no se puede tener todo!
Con todas estas pruebas
ya ha trascurrido buena parte del día y todavía faltan cosas por
hacer, como por ejemplo la famosa prueba de esfuerzo. Aquí, en
honor a la verdad, he de decir sin lugar a dudas que entre todos
los atletas existen ciertos “piques” para ver quién es el que más
aguanta subido en la cinta rodante. Yo he de decir que estos
últimos años me he vuelto más vaguete y hago la prueba para
obtener los datos y no suelo fajarme a tope, eso lo dejo para las
carreras, o al menos es la excusa que pongo a los demás. Terminamos
el test y todos preguntan que cuánto hemos aguantado y que hasta dónde, incluso quién es el que tiene el VO2 max. más elevado. En fin, que esto, como dicen los padres, son cosas de niños.
Ya va quedando menos, apenas Medicina interna en la que se hace balance del año, si ha habido lesiones, el porqué, hábitos alimenticios, si existen dolores raros, o cualquier otra cosa que consideremos importante que el medico deba saber.
En definitiva, ¡una jornada maratoniana! Menos mal que para eso soy de largas distancias y estoy acostumbrado, seguro que
lo llevan peor los velocistas. Parece que si y si, es un autentico
reconocimiento, por eso hay veces que la gente me pregunta
que si no me da miedo cuando se escucha lo de las muertes súbitas,
yo en mi caso duermo muy tranquilo ya que este examen
exhaustivo que hago cada año me da total confianza y seguridad
para poder entrenar y llevar al cuerpo a su límite. Resumiendo,
que antes de ponernos a entrenar para nuestro objetivo, tenemos
que pasar la ITV y ponernos en manos de un médico que
nos haga estas pruebas que os acabo de contar.
PLANIFICAR LA TEMPORADA:
Después de hacer un buen reconocimiento toca planificar y
estructurar la temporada, en función de lo que se decida. Normalmente
un deportista de alto nivel suele tener 2 picos de
forma a lo largo de la temporada, cuesta mucho trabajo ponerse
en forma y, desgraciadamente, cuesta poco perderla, así que mi
recomendación sería plantear 1 o 2 objetivos importantes
a lo largo del año, e incluir lo demás dentro de nuestra propia
planificación.
Muchos os estaréis preguntando sobre el número de pruebas
a realizar, pero me gustaría, antes de contestar a esa cuestión,
hacer una reflexión sobre la maratón, la gran prueba y el gran
reto y objetivo de muchos aficionados. La maratón es una prueba
tremendamente dura, y hay que tenerle el respeto que se merece,
una prueba en la que se corre durante 3 o 4 h. no es
para tomarlo a broma y creo que sería importante tenerlo siempre
en cuenta. Para que os hagáis una idea, en mi caso, para preparar
una maratón suelo hacer durante las 12-13 semanas últimas una
media semanal de más de 200 km (y eso no me garantiza
que el día de la carrera vaya a ir todo bien), y eso que “sólo” son
2 horas. Así que si pensáis en aficionados que trabajan y que
sacan tiempo de donde no hay para preparar la carrera, haciendo
medias de 70-80 km (¡que ya está bien!), y eso sabiendo
que el tiempo real de carrera puede ser superior a las 3 horas,
entenderéis que la preparación de una maratón para alguien que
trabaja y tiene este reto nunca será la idónea. Aunque se hace mucho
esfuerzo por prepararla, por ser constante, cumplir lo planeado, y como digo, me resulta increíble cómo cada uno saca lo mejor de sí para terminar y disfrutar de esta prueba tan hermosa y dura como es la distancia de los 42,195 km.
Todavía los hay más osados y no sólo se plantean hacer una maratón, sino que van mas allá y se atreven con un Ironman ¡desde luego hay que ser valiente! A mí sólo de pensar en el Ironman me duelen las piernas, pero no dudo que en cuanto termine mi carrera atlética profesional será uno de mis muchos objetivos que tengo en mente aunque, eso sí, deberé engordar un poquito ya que con la grasa que tengo actualmente se me hace difícil flotar en el agua.
Resumiendo, para todos los que os motiváis con las maratones deciros que con 1 al año, a lo sumo 2, estaríamos más que servidos. Incluso yo sería mas partidario de preparar carreras de 10 km ya que, afortunadamente, existe un calendario lo suficientemente amplio y atractivo para que podamos tener suficientes objetivos a corto y a medio plazo. Estas pruebas también nos pueden venir muy bien como entrenamientos de cara a futuros objetivos, además siempre motiva mas una competición que un entrenamiento (por lo menos a mí me pasa). Incluso recomendaría hacer medias maratones, ya que puedes hacer más a lo largo del año (hasta 4), y sigue siendo igual de motivador y por supuesto duro, no olvidemos que mucha gente hace las medias entre 1:30 y 2 h., lo que equivale al esfuerzo que podemos hacer los profesionales en la maratón, y nosotros sólo hacemos 2 al año. Aunque, bueno, en esto yo he hecho ‘trampa’ porque yo corrí 3 en el año 2008 (fue mi 1ª vez) y, a pesar de que estaba muy preparado en cuanto a km realizados, os puedo asegurar que terminé muy cansado, fue muy duro, no sólo físicamente, sino también mentalmente. En este sentido diré que no se trata de que se batan records todos los años, sino de disfrutar con el atletismo y de sentirse bien con lo que hacemos. Hay que trabajar para mejorar, fijarse objetivos asequibles y lógicos en función de nuestro estado y de nuestras limitaciones, cada uno tiene que vencerse a sí mismo y ser capaz de superarse, eso es lo importante, la distancia no lo es todo. Así que ¡ojo con eso de hacer muchas maratones!
LOS DESCANSOS:
Otro punto de gran valor que me gustaría tratar es el tema relacionado con los descansos, cuándo se debe parar o, por lo menos, bajar un poco el ritmo de los entrenamientos. Esto tiene una gran importancia ya que no se puede ni se debe llevar una estructura de semana, es decir, que nos planifiquemos todos los días de entrenamiento, las cargas que debemos realizar cada día, se puede tener unos hábitos pero siempre tienen que ser susceptibles al cambio en función de nuestro estado, de si estamos más o menos cansados, o si el día no ha sido como lo esperado, si hay contratiempos…. Por lo general en la alta competición se suele usar el método 2-1, es decir, 2 semanas de entrenamiento duro y una 3ª en la que se baja el ritmo para que el cuerpo de vaya adaptando a los estímulos a los que sometemos al cuerpo.
Este principio se puede mantener de igual forma para los aficionados, el cuerpo es sabio y esa semana de tregua (que no quiere decir que se pare), suele traducirse a la larga en una mayor mejora. Por lo tanto recordad que el entrenamiento es importantísimo, pero aún más importante es cuidar mucho los descansos, tratar bien nuestro cuerpo y darle tregua cuando nos lo pide, si no dormimos bien, si el trabajo nos ha dejado K.O., si tenemos algun tipo de enfermedad o bicho de esos que se pillan mucho en invierno, es imposible mantener siempre el mismo ritmo, por lo que un buen descanso a tiempo nos va a relanzar en nuestros objetivos.
PINCHA EN LAS IMÁGENES PARA AMPLIARLAS:


|