• Un 15% menos: Si necesitas perder peso trata de cortar tu consumo calórico
en un 15% sobre lo que ahora estás ingiriendo. No bajes de este porcentaje
porque los cambios drásticos hacen que tu cuerpo se ponga a la defensiva,
interpretando lo que está pasando como una situación de emergencia
en la que hay que recortar el gasto calórico a toda costa.
• Cantidad en calidad: Si eres de los que toman desayuno, una comida
fuerte a mediodía y una cena importante, estás sometiendo a tu
cuerpo a periodos de ayuno demasiado prolongados y esto, (comprobado científicamente),
hace que se acumule la grasa en vez de quemarse, como recurso de tu sabio organismo
para disponer de energía cuando sea necesario. Has de repartir las calorías
de tu jornada en cinco o seis tomas, con un tentempié a media mañana
y otro a la hora de la merienda, incluso debes tomar algo antes de dormir, si
es que cenas pronto. No tienes que sentir hambre durante el día.
• No te olvides de las proteínas: Intenta que en cada comida haya
al menos un alimento con alto contenido en proteínas. Se ha comprobado
que las proteínas tienen menos tendencia que los carbohidratos, y por
supuesto que la grasa, a acumularse en la tripita como reserva. Pero ten en
cuenta que muchos alimentos ricos en proteínas también contienen
grasa en su forma natural, es el caso de las carnes, por lo que habrás
de elegir las más magras como pollo, pavo y filetes sin grasa.
• Dieta sencilla: Si lo pasas mal no vas a poder mantener mucho tiempo
tu nueva pauta de alimentación, así que una vez a la semana dale
rienda suelta a tus caprichos alimenticios en una de las comidas. No es cuestión
de que te vuelvas loco en esa ocasión y que te comas lo que no has tomado
en siete días, pero sí que es bueno que te relajes y comas lo
que te apetezca de forma controlada, como unas onzas de chocolate, un plato
de patatas fritas pequeño, un helado, una hamburguesa, etc.
• Más líquido, por favor: Una licuadora, o en su defecto
una batidora, pueden ser tus mejores herramientas para luchar contra la “curva
de la felicidad”. Te permitirá mezclar frutas, yogur desnatado,
leche y hasta polvo de proteína y lo que se te ocurra, dentro de los
ingredientes sanos, para fabricarte tentempiés saludables y de fácil
digestión. Un batido es especialmente recomendable también como
recuperante, para aportar energía justo después del esfuerzo que
es cuando más necesaria resulta.