La atleta Alessandra Aguilar no está en la lista de atletas convocados que la Federación Española ha facilitado con vistas al Mundial de Cross de Mombasa. Tras conocer la noticia, esta es la nota que ha emitido la fondista gallega
"Hoy ha sido publicada por la Real Federación Española de Atletismo la selección para el Campeonato del Mundo de Cross, en la que no he sido incluida. Dada la situación de indefensión en la que me encuentro frente a está decisión, que en mi opinión es injusta y ha sido tomada por motivos personales, he decidido hacer público este comunicado.
En cuanto a lo injusto de esta decisión, hay que señalar que en la selección publicada aparecen las atletas clasificadas en las posiciones 1ª, 2ª, 3ª y 5ª del Campeonato de España de Cross, celebrado el pasado domingo en Cáceres, así como una atleta que se retiró. Mi clasificación en dicho Campeonato fue la 4ª posición, por lo que considero que en dicha prueba (que es la última antes del Mundial y en los últimos años ha venido siendo la prueba decisiva a la hora de efectuar la selección) he demostrado un estado de forma mejor que el de las atletas que quedaron por detrás de mí o no finalizaron la prueba.
Tampoco considero que se pueda alegar en mi contra el hecho de que mis compañeras tengan un historial mejor que el mío, del que hago un breve resumen:
- 1ª en el Campeonato de Europa Oficioso de Cross en categoría Junior, Charleroi (1996).
- 9ª en 5.000 m.l. en el Campeonato de Europa sub-23, Gotebörg (1999).
- 8ª en el Campeonato del Mundo Universitario de Cross, Weimar (2000).
- Record de España sub-23 de 10.000 m.l. con 32’47’’, Barakaldo (2000).
- 8ª en 10.000 m.l. en la Universiada, Pekín (2001).
- 1ª en el Cross Internacional de Llodio (2001).
- 1ª en el Cross Internacional del Aceite, Torredonjimeno (2003).
- 2ª en el Campeonato de España de Cross (2005).
- 2ª en 5.000 m.l. en el Campeonato de España (2006).
- Participación con la selección española en los Campeonatos de Europa de Cross de 1999, 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004.
- Participación con la selección española en los Campeonatos del Mundo de Cross de 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005 y 2006 (ninguna de las atletas que han sido seleccionadas alcanza este número de participaciones).
Además, la selección consta solamente de 5 atletas, cuando las normas del Campeonato del Mundo permiten la participación de equipos compuestos por 6 corredoras. En mi opinión, esto agrava aún más la injusticia y permite entrever motivaciones de carácter personal en la decisión tomada, ya que no se trata de elegir entre llevarme a mí o a alguna otra de las atletas seleccionadas, sino que se decide voluntariamente (hay una plaza libre) excluirme de la selección y no completar el equipo.
Se puede pretender alegar que no tenemos nivel suficiente para llevar equipo completo. Esto es muy discutible (en 2003 fuimos cuartas del mundo por equipos), pero aunque así fuera, entiendo que si el nivel es suficientemente alto para llevar a la 5ª clasificada del Campeonato de España y a una atleta que no terminó dicha carrera, también debe haber nivel suficiente para llevarme a mí, que fui 4ª.
No es mi intención entrar en comparaciones con otras atletas, ni menospreciar sus logros deportivos. Tengo un profundo respeto por mis compañeras y por los méritos que han acumulado gracias a su esfuerzo y el sacrificio de tantos años. Mi única intención es demostrar mis propios logros, que considero más que suficientes para haber sido seleccionada.
Desde que dejé de entrenar con Luis Miguel Landa, responsable nacional de fondo, siempre he sabido que no podía contar con su apoyo ni con su confianza, pero esperaba que al menos se me tratase con un mínimo de justicia y objetividad. Sin embargo, en los últimos años la situación ha empeorado y he sido objeto por parte su parte de una serie continuada de decisiones que considero injustas y hechas con ánimo de perjudicarme.
Así, por ejemplo, no fui seleccionada para el Campeonato de Europa de Cross de 2005 a pesar de haber ganado con claridad en el Cross de Llodio a alguna atleta que sí fue seleccionada.
En la misma línea, esta temporada, siendo la actual subcampeona de España de 5.000 m.l. me ha sido denegada por la RFEA la beca de alimentación en la residencia Joaquín Blume de Madrid.
La justificación esgrimida por los responsables federativos es que no tengo futuro. Es evidente, que, a no ser que puedan leer el futuro, se trata de un criterio totalmente subjetivo y que no se ve respaldado ni por mi edad (tengo 28 años y en mi especialidad hay múltiples ejemplos de atletas de alto nivel cercanos a los 40), ni por mi historial. Debo añadir además, que la capacidad como futurólogo de Jose María Odriozola, presidente de la RFEA es bastante limitada, pues ya me pronosticó que no tenía futuro antes de cumplir 20 años, cuando dejé de entrenar con su responsable nacional de fondo.
El atletismo es un deporte en el que la clasificación y el cronómetro no engañan y son, por tanto, la manera más objetiva que puede haber para evaluar el rendimiento de un atleta. Así, si la RFEA estableciese por escrito y con carácter previo al comienzo de la temporada unos criterios plenamente objetivos, los atletas no podríamos tener motivo de queja.
El problema es que los criterios empleados por la RFEA son subjetivos y, en consecuencia, amparan cualquier decisión que se quiera tomar por motivos personales. Un criterio es válido un año y al año siguiente deja de serlo sin previo aviso, un criterio es válido para un atleta pero para otro se utiliza el criterio contrario.
Así, siempre que he reclamado contra decisiones que me parecían injustas, se me han dado explicaciones poco convincentes y basadas en opiniones totalmente personales y subjetivas, que no se basan en los resultados, pero ante las que una no puede hacer nada porque no hay una normativa clara y objetiva en la que una pueda ampararse para defender lo que ha ganado en la pista o el circuito de cross.
Está falta de criterios objetivos es especialmente grave cuando Luis Miguel Landa, además de ser responsable nacional de fondo, se dedica también a entrenar atletas y, en consecuencia, debe decidir sobre la selección de sus propios atletas para competiciones internacionales.
Como cualquier otro atleta, cuando comienza la temporada, una se plantea unos objetivos que le ilusionan y después dedica muchas horas de esfuerzo y sacrificio para conseguirlos. Resulta muy duro ver como los frutos de dicho esfuerzo, ganados en la pista o el circuito, te son arrebatados por unos señores que, sentados cómodamente en su sillón, se dedican a tomar decisiones injustas por motivos personales y sin basarse en los resultados objetivos. Por eso, hago público este comunicado con la esperanza de que sirva para que en el futuro no se repitan situaciones como ésta ni para mí ni para ningún otro atleta".
Alessandra Aguilar Morán