Los aductores pueden desequilibrar las fuerzas de tus piernas. Son los encargados de estabilizar las rodillas, el eje fundamental de cualquier corredor. Si tenemos una musculatura sana, nada podrá impedir que cumplamos nuestros objetivos
Si tus aductores
(músculos de la parte interna del muslo)
son incapaces de realizar su trabajo con
eficacia (ayudar a estabilizar la rodilla
durante el movimiento de la carrera),
tendrás que recurrir a los isquiotibiales
para suplir su debilidad, lo que supone
un mayor riesgo de lesión para estos
últimos. Mientras que algunos corredores
descuidan los estiramientos de sus
aductores, otros tienen el problema
contrario y realizan ejercicios que pueden
sobreestirarlos (ilustración de la derecha),
lo que incrementa el riesgo de distensión
muscular. Nosotros recomendamos en
su lugar el método activo-aislado de la
ilustración inferior, que es una forma más
suave de estirar los aductores.

Túmbate de espaldas con ambas piernas estiradas por completo.
Ata el pie con una cuerda y pásala por el interior del tobillo. Coge
los extremos de la cuerda y llévalos por el lateral de la pierna.
Bloquea la rodilla y contrae los músculos laterales del muslo
para llevar la pierna izquierda y el talón en sentido lateral.
Mantén la tensión sobre la cuerda. No tires de la pierna en esa
posición, pues irritarías la ingle. Mantén la posición uno o dos
segundos. Haz una serie de 10 repeticiones con cada lado.A SABER…
Hay varios músculos que cruzan
sobre la cadera (flexores de la
cadera), que se contraen después
de permanecer un tiempo sentado.
Después de las tensiones
a las que se someten en una
carrera, no es de extrañar que
esta zona te duela cuando llevas
un tiempo conduciendo. Cuanto
mayor sea la distancia que hayas
corrido y conducido, el problema
empeorará. Si ocurre con carreras
cortas, los estiramientos de
después de la carrera podrían
resolver tu problema. Si has viajado
para correr una prueba más
larga y has pasado allí la noche,
haz estiramientos y después date
un baño helado. Si te acompaña
algún amigo que no corra, puede
conducir él. Otra opción es flexionar
los cuádriceps mientras
conduces puede aumentar el flujo
sanguíneo a las piernas y a la
zona de la cadera, lo que alivia
el dolor. Si colocas un cojín en el
asiento también puedes aliviar la
presión sobre la pelvis. Además,
aprovecha las paradas para
descasar y sal para estirar periódicamente.
Aprende a escuchar los mensajes de tu cuerpo...
NUDOS Las fibras musculares se han desgarrado y se han realineado en pequeños grupos. Un automasaje permite reorganizarlas.
ESPASMO Se
trata de un calambre caracterizado por “ondas” de contracción. Activa el músculo opuesto y estira el músculo contracturado.
TENSIÓN El músculo
está irritado, lo que reduce el flujo sanguíneo. La causa puede ser física o emocional. Relaja tu cuerpo y tu mente.
CALAMBRE El músculo se “cortocircuita”,
en una descarga de impulsos rápidos y continuos, debido a la intensa fatiga. Estira, aplica hielo y haz reposo.