Aunque parezca mentira, es la espalda y no las piernas la que soporta el peso del equilibrio de nuestra carrera. Un tronco sano y fuerte te asegura una zancada potente y sólida. Te enseñamos cómo estirar
Aviso para los profesores de
educación física: estamos a punto
de haceros renunciar a vuestro estiramiento
favorito, tocarse la punta de los
pies. Este estiramiento estático clásico,
que suele utilizarse para medir la flexibilidad,
provoca tensión en la espalda y los
isquiotibiales. Una espalda fuerte y flexible
es una gran ventaja para los corredores. Al
correr, ayuda a mantener el cuerpo erguido
hacia delante. Además, una espalda estable
ayuda a proteger la columna de los impactos
de la carrera. El ejercicio activo-aislado
de estiramiento de la espalda (ilustración
inferior) es eficaz y suave. Relaja la espalda
a la vez que permite recuperar el rango de
movimiento para aumentar la flexibilidad
sin tensar la espalda ni las piernas.
Siéntate con la espalda
recta, las rodillas flexionadas
y los pies apoyados en los
talones. Cógete las manos
por detrás de la cabeza.
Contrae los abdominales
y haz una rotación hacia
la izquierda lo más amplia
que puedas. Repítelo 4 o 5
veces hasta que te sientas
relajado.
Cuando estés listo, repite la
rotación y después flexiona
el cuerpo hacia delante,
inclinando el codo hacia la
superficie en la que estás
sentado.
Mantén la posición uno o
dos segundos y vuelve a la
posición erguida. Trabaja un
lado cada vez. Haz 10 repeticiones
hacia la izquierda y
otras 10 hacia la derecha.A SABER…
El origen del
dolor lumbar suele estar más debajo de las caderas,
en las piernas. Correr puede provocar
un desequilibrio de la fuerza y
la flexibilidad de las piernas, lo que
puede desalinear las caderas. La
pelvis ocupa el centro (literalmente)
del cuerpo del corredor. Absorbe las
fuerzas del impacto procedentes de
la parte inferior del cuerpo y estabiliza
la parte superior del mismo. Es
frecuente que las articulaciones de
las caderas se desequilibren. Una
tirada larga por una carretera inclinada
o las vueltas en una pista de
atletismo pueden provocar dolor de
espalda y contracturas. Por si fuera
poco, una mala alineación de las
caderas también puede repercutir
más abajo y alterar la mecánica de
la carrera, lo que puede provocar
lesiones de la pierna y del pie.
Una forma sencilla para comprobar
el equilibrio de las caderas es la
siguiente: ponte de pie apoyando
la parte izquierda del cuerpo en
un espejo de cuerpo entero y pon
una marca en el punto donde
contacta el hueso de la cadera.
Haz lo mismo con la parte derecha
del cuerpo y comprueba si ambas
marcas coinciden.
Escucha los sonidos de tu cuerpo...
CHASQUIDO Se debe a unos músculos tensos que ejercen tracción en una articulación no alineada. Mejorar la flexibilidad ayuda a evitarlo.
CRUJIDO Un músculo,
tendón o ligamento está tenso y necesita que se estire.
ROCE Suele producirse en el cuello, las manos y los pies, donde se forman calcificaciones alrededor
de las articulaciones. Suele ser un signo de que hay que mejorar la flexibilidad articular.
RUIDO SECO Si se sigue de una leve inflamación, es una distensión de un
ligamento. Si se sigue de una gran inflamación, es una distensión muscular. En cualquier caso, debe consultarse con el médico. Si el ruido es más intenso, puede ser
una fractura o una rotura muscular. Debe consultarse con el médico si aparece dolor o si no se puede cargar peso con la zona afectada.