Es muy sencillo: sólo tienes que concentrarte en la recta final de tu entrenamiento… Nunca algo tan sencillo, puede hacer que mejores tan rápido. Te enseñamos como acabar los entrenamientos y competiciones a tu máxima velocidad.
POR MICHELLE HAMILTON
Un caso real. Campeonato nacional de EE.UU. 2009 de 10.000 metros: Shalane Flanagan -bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín en esa distancia, logrando a la vez la plusmarca nacional con 30:22- va codo a codo con Amy Yoder Begley. Está tan convencida de que va a ganar que no le ha hecho falta ir a un ritmo cercano al de su mejor registro personal; llega la última vuelta, acelera pero no descuelga a su rival, quien poseedora de un mejor fi nal, logra la victoria con 31:22, batiendo a la vez su mejor marca.
¿Se ha encontrado con la victoria? Puede que parte se lo deba a que Shalane no corrió a tope, pero la clave del resultado está en su capacidad para darlo todo en los últimos metros, algo que se logra gracias a entrenamientos específicos en los que incrementemos nuestra velocidad.
Unos entrenamientos que no sólo sirven para atletas de élite sino que cualquier popular puede sacar beneficio. Son sesiones de calidad y de técnica, con repeticiones de varias distancias y ejercicios para mejorar la zancada. Y además hay un benefi cio psicológico, como opina el entrenador californiano Andrew Kastor, a su vez marido de la medallista de bronce en el maratón Atenas 2004 Deena Drossin: “Entrenarse deprisa te da fortaleza mental además de física, una fortaleza que te beneficiará en los momentos de sufrimiento de las competiciones”. Un error común entre la comunidad de corredores aficionados es acumular kilómetros de forma desmesurada, olvidándose completamente de la velocidad porque consideran que no es importante para las pruebas que normalmente suelen afrontar: 10 km, medias y maratones.
Eso conduce inexorablemente a convertirnos en lo que comunmente se denomina “trotones”, es decir, corredores con mucha capacidad para mantener un ritmo medio durante mucho tiempo pero nula aptitud para poder cambiarlo e incremetarlo considerablemente. Por tanto lo que hoy os enseñamos te ayudará tanto en tus carreras populares como en la sesiones cañeras entre amigos.
REPETICIONES CORTAS
Yoder Begley, pese a ser fondista, tiene en
su plan de entrenamientos sesiones con
hasta 20 repeticiones de 200 metros. Entrenarse
deprisa hace trabajar más el corazón
y eso ayuda a bombear más sangre y a
limpiar el ácido láctico. Y evidentemente
hace que mejore la velocidad, la capacidad
de esprintar.
INTÉNTALO: Aunque seamos fondistas, hay que
hacer este tipo de sesiones. Por ejemplo, una vez
a la semana si nuestro objetivo son carreras de 10
kilómetros y cada dos semanas si nos entrenamos
para el maratón.
EJERCICIOS DE TÉCNICA
Los hay de muchos tipos y sirven tanto
para mejorar la zancada como para
aumentar la fl exibilidad. Esto se traduce
en correr más deprisa a igualdad
de esfuerzo y tener más capacidad de
esprintar. Los hacen todos los atletas de
élite, tanto en sesiones específi cas como
durante el calentamiento para una sesión
de calidad.
INTÉNTALO: Al menos una vez a la semana, cuando
toque sesión de rodaje suave dedica unos 15
minutos a estos ejercicios de unos 50 metros: zancadones
(correr a saltos a cámara lenta), talones al
trasero, rodillas arriba y zancada hacia arriba.
CHISPA FINAL
Para ganar capacidad de cambio de ritmo
es bueno realizar repeticiones alegres culminadas
con tramos a tope. También es
efectivo hacer aceleraciones progresivas
al fi nal de una sesión de fondo porque se
trabaja el darlo todo cuando ya ha aparecido
la fatiga.
INTÉNTALO: Si las repeticiones son de 1km, divídelas
en 800-200, fuerte pero reservando en la
parte larga y a tope en la corta. Y si la sesión es de
rodaje, haz varias de unos 400 metros, o en tiempo
como mucho 1’30, al ritmo que sueles hacer las
de 1km.
Te servirán como entrenamiento de calidad,
sustituyendo a sesiones que te cuesta
hacer en solitario. Lo ideal es elegir la distancia
inmediatamente inferior a la que tenemos
como objetivo y recorrerla a un 80-
90% de nuestra capacidad. Por ejemplo, a
un maratoniano le sirven las carreras de 10
kilómetros, pero sin que vaya a ellas para
hacer marca personal.
INTÉNTALO: En estas carreras cortas se debe
salir a ritmo similar al de maratón e ir acelerando
para acabar a tope. Acabar más lento de lo que
se empezó no proporcionará beneficiosa quien se
entrena para maratón.
No sólo es importante tener la capacidad de
acelerar al fi nal de las carreras, también hay
que trabajar para poder llevar un ritmo alto
en los kilómetros previos a nuestro golpe
defi nitivo. Para eso no hay nada mejor que
sustituir un rodaje normal por una sesión de
ritmo controlado. De esta forma conseguiremos
familiarizarnos con ritmos algo más
elevados que los de nuestros entrenos habituales
de carrera continua y afrontaremos las
seiones de calidad pura con más chispa.
INTÉNTALO: Una vez a la semana haz un calentamiento
de unos veinte minutos y después 5 km a
tu ritmo de carrera de 10 km. Si estás preparando
media maratón eleva la cifra a 9 km (a ritmo de
competición) y si tu objetivo es el maratón, a 12
km (a ritmo de media maratón),