Las ventajas del trabajo acuático a nivel muscular, el hecho de que no haya "impacto" contra el asfalto y el efecto placebo de nadar, invitan a "echarse" al agua. Así que este "finde", no lo dudes!
Te vamos a mostrar varias razones que aconsejan el que vayas a nadar cuando estás de vacaciones o bien "por sistema", incluso cuando estás corriendo bien:
1) Efecto masaje
El estar muchos minutos dentro del agua, realizando movimientos suaves y aeróbicos, y en posición horizontal (mejora del flujo sanguíneo), tiene un efecto masajeador, o, lo que es lo mismo, relaja y "ablandece" la musculatura.
Tras una sesión de carrera a pie intensa no están de más unas piscinas (seis, ocho...), que os relajarán muscularmente y, además, os bajarán la temperatura corporal.
2) Trabajo aeróbico
Evidentemente las pulsaciones no suben igual si nadamos que si corremos, incluso nadando sube menos el pulso que en la bicicleta, y el gasto energético no es el mismo, a igualdad de tiempo de entrenamiento, en un deporte como en los dos restantes.
Pero bien es cierto que una hora en la piscina también es un trabajo de entrenamiento aeróbico.
3) Muscularás más
Los músculos de trabajo, fundamentalmente del tren superior. Si no estás acostumbrado a nadar, y lo haces durante una hora, verás como los bíceps y tríceps te duelen más. Señal de que los has ejercitado.
4) Estirarás vértebras.
Por el hecho de estar realizando un trabajo en postura horizontal y estar estirando brazos y piernas, el nadar es un ejercicio que, por lo tanto, de algún modo se puede decir que "te desentumece" y te "alarga".
5) Relajación psicológica
Muchas veces el hecho de estar día tras día entrenando con el cronómetro en mano, pendiente de las series, ritmos de rodajes, kilómetros acumulados, etc. nos crea un cierto "stress" psicológico.
Al nadar, como es un deporte hasta ahora "ajeno" en el que seguramente no seremos muy competitivos, nos relajamos mentalmente, no nos "obsesionamos" tanto.
6) Descubrir el triatlón
¿De verdad nunca has pensado en participar en un triatlón? ¿Y a que te daba un poco de miedo el segmento de la natación? Pues ya verás como después de unas pocas semanas nadando, y viendo como te superas día a día, el triatlón no te aususta apenas. Es más, ¡verás como hasta te motiva!
7) Aprenderás a coordinar mejor
El nadar es un ejercicio, ante todo, de coordinación. Debes sincronizar el movimiento de pies y brazos con el giro de tronco y la respiración. Por lo tanto, que duda cabe, nadando aprendes a coordinar.
Si estás preparando una competición importante de un modo intenso, es aconsejable, si puedes, entrenar dos veces por semana en la piscina, nadando. Pero dos semanas antes de que llegue el momento de afrontar esa competición para la que te estás preparando, es bueno que "salgas" del agua. ¿Por qué?
Porqué es importante que, a medida que se va acercando la hora de la carrera, todas tus sensaciones en cuanto al entrenamiento se "transmitan" y se enfoquen hacia la carrera a pie, que, en definitiva, en ese momento es el deporte que más te "interesa".
Ello no quiere decir que no puedas ir a la piscina días antes de ese maratón que tanto estás preparando, pero te aconsejamos que no realices más de 500 metros, entre otras cosas, porque ya tu trabajo en ese momento tan avanzado de la preparación debe estar enfocado más hacia la vertiente más anaeróbica.
Y, para acabar, te aconsejamos que si tienes una técnica deficiente de natación, te apuntes a un cursillo. Para nadar no hace falta, ni mucho menos, que seas un "Michael Phelps", pero si es verdad que si tienes una técnica de natación mínimamente correcta no te cansarás tanto al realizar tus "largos" y, en menos tiempo, avanzarás más metros. Te lo recomendamos.