Desde emular a Robin Hood en Moratalaz hasta saltar a la comba en la Puerta del Sol, jugar al tenis sobre camas elásticas en Ventas, surfear sobre el asfalto del Retiro o jugarse la melena por un Sudoku en Chueca.
En la primera edición de City Chase Madrid que contó con Smart y Shandy de Cruzcampo como patrocinadores principales, el buen humor y las ganas de divertirse fueron las notas dominantes de una jornada plagada de agradables sorpresas para las 95 aventureras parejas. Desde los ganadores que completaron la prueba en 4 horas, hasta los últimos que tardaron cerca de 7, todos disfrutaron la experiencia de recorrer Madrid superando a su paso 10 de los 15 retos denominados Chase Points necesarios, ubicados en sitios emblemáticos de la capital. Al término, la mayoría declaró estar dispuesta a repetir el año que viene.
La aventura ya prometía diversión cuando poco antes de las 10 de la mañana, hora de salida, las 95 parejas emulaban a las cucarachas con unos ejercicios de calentamiento dirigidos por Sergio, el animoso speaker. La Plaza de Colón era un hervidero de participantes: madrileños, turistas ávidos de probar una nueva forma de conocer la capital e intrépidos venidos de otros puntos de la Península, incluyendo un grupo de portugueses que tras probar suerte en City Chase Lisboa no quisieron perderse este desafío.
Poco antes los participantes descubrieron las pistas que les conducirían a los desafíos. La organización facilitó a los participantes un mapa de Madrid y un abono para utilizar el transporte público a todo aquel que quisiera. Era el momento de idear una estrategia efi caz para tratar de cubrir los 10 Chase Points elegidos en el menor tiempo posible. Casi todos comenzaron corriendo, aunque una pareja llegó pasadas las 10.30h tras asistir a un concierto del Summer Case de Boadilla a las 4 de la mañana, hecho que no mermó sus ganas de participar en la aventura aunque fuera a ritmo tranquilo.
Había 4 pruebas de obligado cumplimiento: clavar una flecha en la diana quitándose una prenda de ropa por cada intento fallido, hacer un par 3 en 5 golpes en el campo de golf del parque Santander, aparcar uno de los Smart con los ojos vendados en el parque del Oeste y hacer equilibrios sobre un alambre en el circo Price. De los restantes 11 retos había que seleccionar 6. ”En esta carrera lo fundamental es la estrategia”, comenta Raúl. De hecho los vencedores desecharon las pruebas más cercanas como las del Retiro para evitar aglomeraciones: en el estanque había que remar mientras el compañero permanecía de pie en la barca disfrazado de pirata y sobre el asfalto practicar Street Surfing, un novedoso monopatín con una sola rueda en cada extremo. Otras tenían motivos distintos para seleccionar las pruebas: “Hemos evitado el Chase Point de Juan, por Dios porque no tenemos ni idea de sudokus y no queríamos terminar con la cabeza rapada a cuadros como esos dos”, señalan dos chicas de larga cabellera refi riéndose a sus compañeros que perdieron la suya. Un poco más lejos, en el tablao la dueña jaleaba a un participante muy fl amenco :“con requiebro, vamos ahí”; y en el parque de la Fuente del Berro, Ana y Miguel se esmeran peinando a un perro abandonado recogido por la asociación El Refugio al que deben pasear. Pero el desafío que nadie quiso perderse fue el patrocinado por Shandy Cruzcampo que frente a la meta obligaba a uno de los miembros de la pareja a sumergirse en un gigantesco cubo de agua helada para coger una lata de refresco y a continuación invitar a un desconocido a bebérsela.
Así, al filo de las 2 de la tarde, los hermanos San Andrés, Rafa fifi y Micky fueron los primeros en cruzar la línea de meta cuando el cronómetro marcaba 4:04:46. Ellos no usaron más transporte que sus propias piernas. En 9º lugar entró la primera pareja de chicas tras 5 horas y 20 minutos de aventura y de forma escalonada o en solidarios grupos llegaron el resto, algunos incluso fuera de hora, quisieron terminar sus 10 pruebas y cruzaron la meta a caballo los unos sobre los otros: “Lo hemos pasado genial, ha sido una experiencia fantástica y una forma muy divertida de hacer deporte, a pesar de que estamos cansados” afirmaban Carlos y Silvia entusiasmados.
A las 5 de la tarde concluyó City Chase Madrid con un almuerzo para todos en la terraza del cercano Hotel Meliá en la que tuvo lugar la entrega de premios a Micky y Rafa, los ganadores que disputarán en Roma a finales de septiembre la final mundial durante 3 días, con todos los gastos pagados. Los vencedores mundiales tendrán como recompensa una vuelta al mundo de ensueño. También hubo sorteos de un vuelo a cualquier destino europeo ofrecido por Shandy Cruzcampo, de vales-regalo de The Running Company por valor de 100 euros y de camisetas Trespass. Los participantes relajados y recuperando fuerzas ya piensan en prepararse para la próxima edición.