Seguramente os ha pasado alguna vez que si os saltais el desayuno estais mas irritables durante el resto del día, pues segun un estudio reciente parece ser que puede estar relacionado el ayuno con el estres
Investigadores han descubierto una proteína que puede 'sentir' las señales de ayuno y una posible forma de daño celular producida por el estrés. El descubrimiento, tiene implicaciones para la comprensión de la regulación de la glucosa y la obesidad.
La producción de glucosa en el hígado de los mamíferos en estado de ayunas la desencadena la hormona glucagón que produce el páncreas, un proceso en parte regulado por una proteína llamada CRTC2.
Los científicos, muestran que CRTC2 funciona como un sensor dual en el hígado tanto para las señales de ayuno como para la respuesta al estrés generada por un componente de la célula llamado retículo endoplasmático (RE).
El estrés crónico del RE se conoce por su papel en la regulación de la glucosa al aumentar la producción de azúcar en el hígado y promover la resistencia a la insulina en las personas obesas.
Los investigadores muestran ahora que este mecanismo compartido entre el ayuno y la respuesta al estrés de RE contribuye a la homeostasis de la glucosa bajo condiciones de delgadez y también al desarrollo de niveles elevados de azúcar en sangre en la obesidad. ¿Puede el deporte estresarme más
todavía?
No si le das el enfoque
adecuado. Es importante
elegir una actividad
deportiva que
minimice nuestro nivel
de estrés y no lo
eleve. Las personas
muy competitivas
pueden alterarse
mucho más ante
situaciones de
juego en deportes
de equipo o cuando
rinden menos en su deporte
habitual por estar estresados,
en esta situación es mejor opción
seleccionar actividades donde no
existe un componente competitivo
como deportes individuales a ritmo
moderado o clases colectivas.
Elijas
el deporte que elijas, cuenta con los
tiempos “extra deportivos”, intenta
que tu entrenamiento no se convierta
en una odisea estresante que te obligue
a salir corriendo, llegar apurado, ducharte a
toda velocidad, etc. Por último, no te obsesiones
con el deporte, si un día no puedes entrenar,
no pasará nada, proponte un objetivo semanal
que cumplir más que un planning diario,
por ejemplo: entrenar 3 veces a la semana,
levantarme temprano un día a la semana, etc.
Esto es mejor que opciones cerradas como
entrenar lunes, miércoles y viernes, levantarme
todos los jueves una hora antes, etc