Después de dar varias vueltas a la alimentación de un runner: ¿Son el azúcar y los edulcorantes las sustancias saludables que defienden unos o por el contrario se trata de peligrosos "venenos" que hay que desterrar de nuestra alimentación?
La llamada “guerra del azúcar” comenzó con la aparición de los edulcorantes artificiales de laboratorio, que gracias a la preocupación por el peso que se ha impuesto en las sociedades desarrolladas, se han convertido en los grandes competidores del azúcar en el “mercado del endulzado”.
Si nos colocamos como árbitros de
esta contienda, parece probado que
una ingesta moderada de azúcar –también
vale para los edulcorantes- no tiene
porqué provocar problemas de salud,
mientras que un consumo excesivo,
principalmente en los más jóvenes,
puede generar riesgos de obesidad y
de falta de vitaminas tipo B (esenciales
en la metabolización del azúcar).
En cuanto a los populares problemas
dentales originados por el consumo de
dulces, parece probado que las caries
están producidas por bacterias, contra
las que la higiene bucal es el mejor arma.
Lo que sucede es que un consumo
excesivo de azúcar ciertamente crea el
mejor caldo de cultivo para la proliferación
de estas bacterias.
¿Cuál es el problema?, pues que el
azúcar está presente de forma imperceptible
en un gran número de alimentos
y bebidas de uso muy común, por lo
cual es difícil controlar su consumo.
Uno de los errores más comunes a
nivel popular, es la confusión que existe
entre azúcar y glucosa. Nuestro organismo
precisa de esta segunda sustancia
como combustible vital en todas sus
funciones, pero no es cierto que esta
glucosa provenga únicamente del azúcar,
como afirman los defensores del
blanco producto.
En la metabolización que nuestro
cuerpo hace de los nutrientes que encierran
los hidratos de carbono, está el
origen de la glucosa que consumimos,
por lo tanto en una dieta alimenticia
equilibrada la ingesta de azúcar no es
una cuestión imprescindible.
5 IDEAS DULCES |
> En 1811, y como forma de burlar el bloqueo marítimo al que le tenían sometido los ingleses, Napoleón impulsó en Francia la producción de remolacha azucarera, que rápidamente se convirtió en el gran competidor de la caña.
> El azúcar moreno, también
llamado “azúcar integral”, es un
producto intermedio en el proceso
de elaboración y refinado que
contiene un 85 por ciento de sacarosa,
frente al 97 por ciento del
azúcar blanquilla.
> El complejo proceso de extracción
y refino del azúcar, ya
sea de caña o de remolacha,
extrae todos sus nutrientes, por
lo cual su aporte calórico al organismo
es del tipo de “calorías
vacías”.
> Para algunos expertos en nutrición
el azúcar tiene un fuerte
efecto expansivo, es decir, cien
calorías procedentes del azúcar
engordan más que cien calorías
procedentes del arroz integral.