El subcampeón de Europa de 3.000 metros obstáculos, José Luis Blanco, ha demostrado en el curso de entrenador nacional que es bastante habilidoso con una pértiga entre las manos.
Parece mentira, pero lo cierto es que Blanco ha vuelto a demostrar que la calidad de un atleta de élite no sólo se mide en sus medallas, sino que también se puede percibir en la versatilidad de su trabajo. Sin haber tocado una en su vida, a los 15 minutos saltó 1,80 metros sin forzar para no cargar la zona púbica. Le damos un notable de nota y le animamos a que algún día se atreva a realizar un decathlon. Seguro que daría un buen espectáculo.