¿Crees que es cuestión de magia estar como nuevo 24 horas después de una carrera? Pues no, si competiste este domingo te damos unos consejos para que tu recuperación sea más rápida
● Después de una competición es recomendable hacer una vuelta la calma de 15-20 minutos en la que tu frecuencia cardiaca no suba en ningún momento del 70% de tu frecuencia cardiaca máxima (FCM).
● Si vas hacer un rodaje largo (una hora y media) en la que has metido una parte intensa, los últimos 10 minutos deben ser de carrera realmente lenta (65% de tu FCM) con el objetivo de “purgar” el ácido láctico producido tanto por las aceleraciones como por la longitud de la carrera.
● En lo que a carrera se refiere, cuando más corta sea la distancia y más veloz el ritmo por kilómetro, más ácido láctico se produce y por tanto más importante es la vuelta a la calma. Es clave una recuperación activa. Yo veo cómo muchos populares terminan la carrera esprintando a tope y paran de golpe. Luego charlan un rato con los amigos, al coche y a casa.
Por ejemplo, tras unos 10 km mejor charla con los amigos rodando muy suave 20 minutos (65-75% de FCM), después, eso sí, de haberte hidratado con una bebida isotónica y con ropa seca. Al terminar, dedica 10 minutos a estirar. Si la carrera es un medio maratón, haz una carrera más suave (60-65% FCM) y más corta (con 10 minutos vale). Después de un maratón ya no es útil correr, podrías agravar las micro-lesiones musculares que tus piernas sufren durante el maratón y que son las principales culpables de las agujetas que nos martirizan el día después. Para no parar de golpe, camina un kilómetro, toma agua y fruta y estira muy suavemente, sin forzar nada.
Cuidado con los masajes. Sólo si son de drenaje y muy suaves, para uno de descarga tienes que esperar 48 horas. A la hora de comer hay que hacerlo de forma muy ligera para una recuperación más rápida. El hígado ya tiene bastante con reciclar el ácido láctico.
Toma alimentos
sencillos como verdura, arroz, frutos secos...
y si tomas carne o pescado, hazlo a la
plancha para evitar las grasas que saturen de
trabajo a un hígado que ya va a tope.
Una vuelta a la calma progresiva del sistema
cardiovascular es indispensable para
evitar síncopes, consecuencia de una parada
demasiado brusca tras un esfuerzo intenso. Si
paras bruscamente se produce una caída de la
presión arterial y un retorno venos insuficiente
por la interrupción de las contracciones
musculares, que tienen un efecto de bomba
y ayudan a la sangre a volver al corazón.
Por
eso nunca hay que parar bruscamente, para
darle tiempo a tu sistema cardiovascular
a recuperarse. Los síntomas del síncope son
sensación de “cabeza hueca”, y escuchas los
sonidos como alargándose en el tiempo. En
cuanto notes su aparicióntienes que estirar
, y elevar las piernas y mantenerlas arriba, o
mejor aún, hacer que alguien te las mantenga
elevadas durante unos minutos. El problema
desaparece así en poco tiempo, ya que permite
al sistema cardiovascular no tener que
hacer tanto esfuerzo para realizar el retorno
venoso y seguir manteniendo con facilidad el
riego en la parte alta de tu cuerpo.