Diversos estudios muestran su beneficio tras una comida copiosa.
Tras una comida copiosa puede que tus niveles de azúcar en sangre suban demasiado, causando estrés oxidativo. Algunos estudios han demostrado que realizar respiraciones profundas (al estilo de la meditación) pueden disminuir los niveles de azúcar, así que los investigadores se preguntaron si el efecto sería el mismo después de comer. 16 hombres en la veintena y en la treintena tomaron un desayuno de 900 calorías (80% hidratos, 10% proteínas, 10% de grasas) y 10 minutos después realizaron respiraciones diafragmáticas en un lugar tranquilo durante 40 minutos. El resto leyeron una revista, pero no realizaron respiración especial.
Los análisis sanguíneos antes y después comprobaron el azúcar en sangre, los niveles de insulina, los metabolitos del oríxgeno y el potencial biológico antioxidativo. Aquellos que realizaron la respiración redujeron su frecuencia cardiaca, los niveles de radicales libres y el nivel de azúcar en sangre, e incrementaron la insulina. Así que la próxima vez que te pegues un atracón quizá sea bueno sentarte a respirar profundamente durante un rato.