Un joven cubano, habitual corredor de maratones, corrió en seis días los 300 kilómetros que separan La Habana de Santa Clara para honrar al mítico icono revoulucionario Che Guevara, según informó el diario cubano Juventud Rebelde.
Un tal Nelson García, cuya edad no se ha sabido precisar aunque en los periódicos cubanos se define como "joven", partió el 21 de noviembre de la casa natal de Camilo Cienfuegos, un héroe de la revolución cubana muerto en 1959, y seis días después llegó, con la ayuda espontánea de sus compatriotas en el trayecto, en plan Forrest Gump, a la tumba del argentino Ernesto Che Guevara.
Según reconoció Nelson en los medios de la isla: "Yo no soy un competidor, sólo soy un corredor, y en tal sentido me preparo. Llevo más de 11 años participando en carreras populares. Correr es parte inseparable de mi vida". El cubano se enfrentó a este reto con 9 meses de entrenamiento a sus espaldas.
Para la travesía, el amigo Nelson se hizo un pequeño carro de dos ruedas, que tiraba por cuerdas, donde transportó una tienda de campaña, alimentos y otros útiles, así como una especie de tablero, que le permitió pintar mientras andaba (asunto ligeramente inverosímil, dicho sea de paso).
Añadió que en la carrera, sin previo aviso, recibió ayuda de sus compatriotas. "Creo que soy ahora más sensible y agradecido. Si no llega a ser por el apoyo de todas esas personas, hubiera sido imposible cumplir mi meta", dijo.