Vamos a derribar un mito, o, mejor dicho, afianzar la idea de que es importante el que almorcéis fuerte por la mañana. No valen excusas de "mal pagador"; hay que desayunar para que durante el día tengáis la energía suficiente
El decálogo de excusas
Las hemos escuchando todas, nos las conocemos "al dedillo" y nos las han repetido una y otra vez. Vamos a rebatirlas:
● No tengo tiempo.
No tienes 10 minutos cada mañana, pero eres capaz de correr durante 40 minutos cada día, llueva o truene. Sin comentarios, tu excusa cae por su propio peso, basta poner el despertador 10 minutos antes para encontrar un hueco.
● No puedo digerir bien la comida al levantarme.
Te aseguro que si cada noche te despiertan a las 3 de la madrugada y te obligan a comer un bocadillo de chorizo, a la semana te despertarás sin ayuda porque tu cuerpo te pide tu ración de alimento.
El ser humano es un animal de costumbres, es normal que si llevas toda la vida sin desayunar, al principio no tengas hambre, sólo tienes que crear el hábito para que tu cuerpo se acostumbre y no puedas vivir sin desayunar. Empieza por desayunar pequeñas cantidades de alimentos líquidos (yogures, batidos, zumos, etc.) y vete introduciendo poco a poco los sólidos.
● Corro a primera hora y no puedo hacer la digestión.
Es poco aconsejable, pero si no hay más remedio, tendrás que desayunar después de la carrera y procurar tomar una cena rica en carbohidratos para
disponer de energía por la mañana.
● No puedo vivir sin café.
Si tu cuerpo te pide su dosis de cafeína según pones un pie en el suelo, empieza a pensar que eres adicto a esta sustancia. El café puede ser una bebida beneficiosa en momentos puntuales, como una carrera de 5 o 10 kilómetros, o cuando has dormido poco y necesitas despejarte.
La cafeína se considera sustancia dopante, porque aumenta el rendimiento deportivo con riesgo para la
salud. Procura no abusar del café. Una ducha de agua fría por la mañana despeja
cualquier rastro de cansancio o sueño, y sustituye el café por bebidas más saludables como las diferentes clases de té (rojo, verde, negro, blanco, etc.) que aportan antioxidantes y tienen niveles más bajos de cafeína.
● Cuando desayuno antes de las carreras, vomito.
Los nervios, la adrenalina, la tensión, alteran el sistema nervioso y hacen que la digestión se vuelva lenta o imposible, provocando el reflejo de vómito para expulsar la comida y poder correr ligero y rápidamente.
Si ese es tu problema, respeta la regla de las tres horas, dejando tiempo para hacer la digestión y toma enzimas digestivas e infusiones de plantas digestivas mezcladas con plantas relajantes para ayudar (melisa con manzanilla, azahar con tila y anís, pasiflora con mejorana).
● Sólo desayuno cuando compito.
Y seguramente, te siente fatal, corras con la comida en la boca o termines vomitando. La regla más importante para hacer bien una carrera es: haber hecho un buen entrenamiento.
A nadie se le ocurre participar en una carrera si nunca ha corrido antes, pues lo mismo ocurre con el desayuno. Acostumbra al cuerpo a desayunar todos los días lo mismo que tomas antes de las carreras, no debes hacer pruebas en carrera. Los experimentos para los meses antes.
● Los lácteos me sientan mal.
Es probable que presentes una pequeña intolerancia o alergia a la leche. Sólo tienes que sustituir la leche por otros alimentos durante el desayuno. Intenta con el yogur, y si tampoco lo toleras, cambia a las leches vegetales (soja, almendras, avellanas, etc.) El desayuno debe ser una comida energética, pero no nos debemos olvidar de las proteínas, son necesarias para la construcción y regeneración de las fibras musculares que trabajamos durante el entrenamiento.
Para tener un desayuno sano, basta escoger alimentos proteicos pobres en grasa, que se digieran bien como el yogur, el queso fresco, los frutos secos, las legumbres y la soja y derivados. Si eres una persona muy deportista y sigues una dieta pobre en alimentos de origen animal, bien por salud o por vegetarianismo, el desayuno puede ser un buen momento para aportar las proteínas, pues el metabolismo está muy activo a primera hora de la mañana y la digestión es más fácil, aunque al principio te cueste levantarte para tomarte un plato de alubias, con el tiempo te resultará algo habitual. La infusión de manzanilla con anís te ayuda a hacer la digestión sin gases y pesadez. La piña o la papaya, contienen enzimas que ayudan a digerir las proteínas
de estos desayunos.
Este tipo de desayuno se debe combinar con días en los que la comida va a ser más ligera o alternar con otros desayunos, pues es más difícil de digerir, aunque no menos sano que los demás.
> Una pieza de fruta (piña o papaya)
> Manzanilla con anís verde
> Un plato de legumbres con arroz o una tostada de pan integral con jamón serrano, o una tostada de pan integral con frutos secos y queso fresco o tofu, o una tortilla francesa con pan integral.
> Un vaso de leche de soja