Marili vivió una situación personal delicada, de esas que marcan un antes y un después. Hay gente que hace deporte y por desgracia lo deja, pero hay otros que les sirve como acicate para entrenar más y superarse, y cuando una tiene mucho más tiempo libre se pueden hacer dos cosas: perderlo o aprovecharlo.
“Una tarde me calcé unas zapatillas de paseo y salí a correr, primero 10 minutos corriendo y otros andando, hasta que, día tras día, el rato de correr se convirtió en algo habitual, me equipé adecuadamente, sobre todo por las zapatillas, ya que pagué caro el error de correr una semana con zapatillas inadecuadas”.
Nuestra protagonista cree que unir el deporte a una labor social como la lucha contra el cáncer de mama, permite disfrutar de su afición y colaborar en algo tan necesario. “Además, la carrera en si, tanta mujer solidaria y deportista sin importar la edad, los obsequios por participar y el festival que sigue a la carrera, merecen la pena. La verdad es que animo a participar a todo el mundo, corras o no corras, porque todo el mundo puede acabar la carrera, andando a ratos, trotando”.
En cuanto a los entrenamientos, y más teniendo en cuenta el trabajo y el tener hijos, consigue correr cuatro días de la semana, unos 40 minutos, y al menos dos días va al gimnasio a hacer otros ejercicios aeróbicos.
Por ahora sólo ha corrido la Carrera de la Mujer de Sevilla del pasado 8 de octubre de 2006, pero este año pretende participar en la de Málaga también.
En Sevilla atravesó la meta en 30 minutos, pero está segura que ahora bajaría el tiempo, porque unos días después corrió la Carrera Urbana del Corte Inglés que son 10 km, y la hizo en sólo 1 hora y 2 minutos. ”Espero que este año mejore estas marcas, ahora soy más consciente de mi aguante y de cómo afrontar las carreras, ya que poniendo voluntad y constancia, con sólo dos meses de salir a correr un rato, fui capaz de participar en una carrera oficial de 5 km y sólo 14 días después, corrí y acabé bien una de 10 km, cuando las propias web que ofrecen planes de entrenamientos me decían que con mis condiciones y el tiempo que llevaba entrenando no podía correr todavía los 10 km”.