Elige la zapatilla ideal

runners.es 05/03/2010
POSITIVO NEGATIVO VOTOS
Etiquetas: zapatillas , elegir zapatillas , correr , running , material deportivo

Elige la zapatilla ideal

Las zapatillas se deben elegir en primer lugar en función de unas determinadas características personales, y en segundo lugar por el tipo de trabajo que con ellas vamos a realizar, o para el uso que están indicadas: entrenamiento, competición y mixtas. Te mostramos cómo escoger la zapa que se ajuste como un guante a tu pie

La primera gran diferencia que apreciaremos nos la indica el peso de la zapatilla, entre 330 y 370 gramos o más las de entrenamiento, entre 250 y 290 las mixtas y menos de 225 las de competición, siendo estos valores aproximados, pudiendo variar según él numero de pie; a mayor numero más peso y viceversa. La segunda característica más visible está en la diferencia de altura de la media suela, más gruesa en las de entrenamiento, aproximadamente 4 centímetros, 3 en las mixtas y 2 o menos centímetros en las de competición.

También en la mediasuela encontraremos las diferencias que más influyen en las prestaciones de las zapatillas, que son las aplicaciones tecnológicas que cada marca aplica a sus modelos, Cámaras de aire, Mogo, Abzorb, Progrid, Wave, Gel, y otros complementos de diferentes tipos, EVAS de diferentes densidades, y refuerzos de distintos materiales y otras soluciones técnicas para diferentes características de la pisada. Otra diferencia visible la encontraremos en los diferentes relieves o dibujos de la suela, casi lisas en las de competición, con algo más de relieve o dibujo en las mixtas y con dibujos y relieves muy marcados y goma más resistente a la abrasión en las de entrenamiento.

Otra variación más visible son los refuerzos en la pala, empeine y talón, más notables en las de entrenamiento, en volumen y resistencia, más ligeros y disimulados en las mixtas, y mínimos o inexistentes en las de competición. Como también se diferencian en el tipo de horma, estrecha y curva para las de competición y más rectas y anchas en las de entrenamiento. En la práctica, lo primero que notaremos al calzarlas será la diferencia de anchura, siendo las más estrechas las de competición, seguidas de las mixtas y mucho más anchas las de entrenamiento, siendo en la primera imposible colocar una plantilla personalizada o diferente a la de fábrica, cosa que en las mixtas es infrecuente y en las de entrenamiento se podrán poner sin problemas. Cuando comencemos a correr con ellas lo primero que notaremos será la diferencia de mayor a menor en la amortiguación, estabilidad y control de pisada entre las de entrenamiento, mixtas y competición, siendo mayores la flexibilidad y sensación de terreno en las de competición que en las mixtas y las de entreno. Su duración será mayor en las de entreno, bajando en las mixtas y siendo mínimo en las de competición. En el ámbito muscular y óseo nos producirán más sobrecargas y lesiones las de competición que las mixtas y las de entreno.

Con estos datos y según nuestro nivel atlético y peso, elegiremos uno u otro modelo para entrenar o competir. Por ejemplo, un corredor de 3 horas en maratón y 75 kilos de peso debería de buscar más la protección de una zapatilla de entreno, y uno de 2.30 y 65 kilos una mixta y en carreras más cortas una de competición. ¿Cuando pasar de unas a otras? Pues cuando seamos capaces de hacer rodajes controlados sobre 3.30 el mil, ese es el momento de plantearnos el cambiar protección por rapidez y

Y además…

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