Hay múltiples motivos por los cuales nuestras horas de entrenamiento, a veces, no dan todo el resultado esperado. En el siguiente artículo os relacionamos algunas causas que pueden "echar al traste" la posibilidfad de que mejores tus marcas
PROTEGETE DE...
Los rayos UV del sol, cuando sales a correr al aire libre, incluso en invierno, debes proteger adecuadamente tu piel con una crema de protección solar con FPS mayor de 15. Los rayos UV aumentan la producción de radicales libres en la piel y son la causa principal de envejecimiento cutáneo.
Las jornadas de resistencia. Cuando corres más de 75 minutos, los músculos y las articulaciones empiezan a producir metabolitos tóxicos que pueden provocar un aumento del daño oxidativo en las células. Para evitarlo debes programar bien tus entrenamientos de resistencia, de manera que el cuerpo se habitúe lentamente y sin daños, y lo más importante: dejar descansar al cuerpo para que elimine los elementos tóxicos y se minimice el riesgo de lesiones por radicales libres.
La técnica inadecuada de respiración. Cuando corres, es difícil controlar la técnica de respiración, pero es muy importante que aprendas a oxigenarte adecuadamente, porque una mala respiración aumenta la producción de radicales libres.
El sobreentrenamiento. Por mucho que entrenes no vas a mejorar si no lo haces adecuadamente. Conoce tu nivel y tus posibilidades porque un exceso de entrenamiento no sólo aumenta la probabilidad de lesiones, también provoca un aumento de la oxigenación y el desgaste celular y puede acelerar el envejecimiento articular y muscular.
La falta de descanso. Por la noche, el sueño es un reparador muy eficaz para tus células, que consiguen neutralizar y eliminar los radicales libres producidos durante el día. Para las personas que hacen ejercicio físico, las horas de sueño son fundamentales para que los músculos se regeneren y se eliminen las toxinas acumuladas en el entrenamiento.
Los malos hábitos. Aunque corras todos los días, no debes confiarte con el alcohol, el tabaco, las drogas, etc., son auténticos terroristas para tus células. No sólo son concentrados de radicales libres, sino que saben muy bien como eliminar tus antioxidantes naturales y dejarte sin defensas.
Estrés y ansiedad. Son el mal de nuestra época y pocas personas están a salvo y pueden presumir de llevar una vida tranquila.
Correr en la ciudad. Si entrenas en ciudades con altos índices de contaminación, estás aumentando tu dosis de radicales libres cada día. Procura evitarlo corriendo por parques grandes con árboles, o saliendo a correr al campo cada fin de semana.