Para estirar los serratos hacemos una ligera flexión del tórax y traccionamos del brazo del lado estirado hasta sentir una separación o tensión total del lateral del tórax.
Mantenemos durante 20 segundos esta posición y realizamos la misma maniobra, luego, en el otro lado; pues la técnica descrita separa únicamente un brazo, una escápula y por ello los serratos de solo un lado.