Según un último estudio, desarrollar tu flexibilidad mediante una rutina de estiramientos puede contribuir a que tu frecuencia cardiaca en reposo disminuya.
Los investigadores midieron la frecuencia cardiaca y la variabilidad de la misma en un grupo de 10 hombres entre los 20 y 30 años cuya flexibilidad era escasa antes, durante y después de realizar 3 estiramientos de 30 segundos en el tronco e isquiotibiales.
Este tipo de estiramientos, realizados de manera suave y de corta duración, modificaron de un modo muy significativo el rendimiento del corazón, tanto inmediatamente después como a los 30 minutos de concluir la sesión de estiramientos, disminuyendo la frecuencia cardiaca de los sujetos.
El equipo investigador sigue desarrollando estudios para ver si en grupos de mayor edad el proceso es el mismo y los efectos a largo plazo de los estiramientos realizados de modo regular.