Evita el colapso en tu carrera

runners.es 13/07/2010
POSITIVO NEGATIVO VOTOS
Etiquetas: hidratacion , colapso , correr , running , salud

Evita el colapso en tu carrera

Es relativamente habitual presenciar un colapso en deportistas que participan en competiciones de resistencia, particularmente cuando el ambiente es caluroso y húmedo. Aunque la mayoría de los colapsos son benignos, a veces el colapso lo causa una insuficiencia seria y si no se trata rápida y de manera acertada puede ser grave e incluso resultar en muerte.

Robert Sallis, MD, FACSM Kaiser Permanente Medical Center Fontana, California

Artículo cedido por el Instituto Gatorade de Ciencias del Deporte

Por lo tanto, realizar un diagnóstico rápido y conocer los síntomas de las causas graves de colapso pueden evitar la tragedia.  Los factores más importantes a explorar son entre otros:

  • Estado de consciencia
  • Temperatura rectal
  • Presión arterial y pulso
  • Signos sobre el equilibrio hídrico  (boca seca, capacidad para escupir, pérdida de turgencia e hinchazón en la piel)
  • Pérdida de peso (grande), o ganancia de peso (cualquier magnitud)
  • Concentraciones de sodio y glucosa en suero sanguíneo.

 

Si el deportista sufre el colapso tras terminar la prueba, pero el colapso no implica desmayo, y la presión, frecuencia cardiaca, respiración y capacidades mentales son normales, el colapso no suele revestir gravedad.  La causa más común de colapso es el agotamiento, la deshidratación o una baja de presión que tiene lugar cuando la sangre se almacena en las piernas, cuando se para de manera brusca o se padece un calambre muscular.  Se deben buscar causas más graves subyacentes a un colapso cuando el colapso tiene lugar durante la competición o entrenamiento, si la frecuencia cardiaca es alta y la presión arterial baja, y si el deportista pierde la conciencia o tiene alteraciones del comportamiento (Tabla S1).

 

TABLA S1.  Causas habituales de padecimiento de un colapso durante el ejercicio.

Causas leves

  • Agotamiento
  • Deshidratación
  • Descenso brusco en la presión arterial cuando se para de correr (hipotensión postural)
  • Calambres musculares

Causas graves

  • Niveles bajos de sodio en la sangre (hiponatremia)
  • Golpe de calor
  • Niveles bajos de glucosa (hipoglucemia)
  • Temperatura corporal baja (hipotermia)
  • Paro cardiaco
  • Otras situaciones médicas incluyen los espasmos, hemorragia cerebral y coma diabético

Un diagnóstico precoz es esencial en los atletas que sufren colapso para poder iniciar el tratamiento adecuado.  La Tabla S2 ilustra las características más evidentes del colapso benigno y del que es potencialmente peligroso.  Es especialmente importante que el personal médico sea capaz de obtener análisis de laboratorio de las concentraciones de sodio y glucosa en la sangre.  Dependiendo de los niveles de sodio, pueden tener lugar una serie de síntomas potencialmente serios (Tabla S3).

 

TABLA S2.  Clasificación de la severidad del colapso sufrido por un deportista.

Colapso benigno

Colapso potencialmente grave

Apariencia del deportista:
Consciente y alerta

Apariencia del deportista:
Inconsciente o con conciencia alterada

Resultados del examen médico:
Temperatura rectal < 40o C (104o F)
Presión arterial sistólica >100
Frecuencia cardiaca <100 latidos por min
Pérdida de peso 0-5%

Resultados del examen médico Temperatura rectal > 40o C (104o F)
Presión arterial sistólica <100
Frecuencia cardiaca >100 latidos por min
Pérdida de peso >5% o ganancia de peso

Resultados del examen de laboratorio:
Glucosa en sangre = 70-180 mg/dl
Sodio en suero sanguíneo = 135-145 mEq/L

Resultados del examen de laboratorio:
Glucosa en sangre = <70 o >180 mg/dl
Sodio en suero sanguíneo <130 o >148 mEq/L

 

TABLA S3.  Síntomas de hiponatremia.

 

  • Leve (sodio = 131-134 mEq/L): Normalmente no se muestran síntomas.
  • Moderada (sodio = 126-130 mEq/L): Puede producir malestar, náusea, fatiga, confusión y movimientos persistentes e involuntarios de las piernas en reposo.
  • Severa (sodio <126 mEq/L): Puede causar coma, convulsiones e incluso la muerte.

 

La mayoría de los casos de colapso se pueden curar con descanso, elevación de las piernas y pelvis, y administración de líquido por vía oral, como las bebidas deportivas que tengan carbohidratos y sodio.  En contraposición, los colapsos que tienen una causa más grave, por ejemplo, hiponatremia y golpe de calor, pueden conducir a daños orgánicos graves e incluso la muerte si no se trata a tiempo y de manera adecuada.

 

CAUSAS HABITUALES DE COLAPSO Y TRATAMIENTO ADECUADO DE ELLAS

Hipotensión postural (Agotamiento por calor o síncope) – La sangre se queda retenida en la piel y en las piernas cuando se para de hacer ejercicio debido a que se detiene la acción de doble bomba del músculo al contraerse.  Esto hace que llegue menos sangre a la circulación central y al cerebro, lo cual causa mareos y hasta desmayos.  La deshidratación puede incrementar estos síntomas puesto que reduce el volumen de sangre.  El tratamiento es simple, elevando los pies y pelvis durante 10-20 minutos o hasta que los síntomas se normalicen.

Calambres musculares– Pueden ocurrir tanto durante como después del ejercicio en cualquier situación ambiental pero son más comunes en condiciones de gran calor y humedad.  El tratamiento consiste en estirar la musculatura afectada.  A veces, es efectivo aplicar hielo o masaje.  Incrementar el consumo de sales minerales en la dieta puede prevenir los calambres severos y los recurrentes.

Hiponatremia – Se debería sospechar que esta es la causa del colapso si la temperatura rectal, presión arterial y frecuencia cardiaca son normales, pero el deportista tiene afectada parcial o totalmente el estado de conciencia.  En deportistas que muestren síntomas de sobrehidratación se deben evitar las inyecciones intravenosas ya que estas pueden conducir al fallo cardiaco por congestión e incluso pueden resultar en muerte.  En los deportistas que muestren síntomas de tener un volumen de sangre reducido se puede inyectar por vía intravenosa suero salino normal para recuperar el líquido y las sales necesarias.  En los casos severos de hiponatremia se puede inyectar suero salino hipertónico (3-5%) a ritmo bajo (menos de 50 ml/h) mientras se monitoriza cuidadosamente la evolución del deportista.

Golpe de calor – Se debería asumir que esta es la causa del colapso si el nivel de conciencia del deportista se encuentra alterado y la temperatura rectal está por encima de 40o C (104o F).  Además, los deportistas que están padeciendo un golpe de calor muestran frecuencias cardiacas altas, respiración acelerada y presión arterial baja.  El deportista con golpe de calor suda de manera abundante.

El tratamiento consiste en enfriamiento rápido por inmersión en una bañera de agua helada.  La inmersión debe durar 5 a 10 minutos hasta que la temperatura rectal esté por debajo de 38o C (101o F) o hasta que el deportista comience a tiritar.  Si se retrasa el enfriamiento y la temperatura sube por encima de 42o C (108o F), la mortalidad llega al 80%.  El golpe de calor es una emergencia médica que puede ser comparada a un infarto de miocardio en el cual cada minuto que se retrase el tratamiento reduce las oportunidades de supervivencia del paciente.

Hipoglicemia – Los síntomas son debilidad, ansiedad, sudoración profusa, náusea, dificultad articulando palabras, y finalmente coma.  El tratamiento es la administración de glucosa (bebidas deportivas, jugos, caramelos o tabletas de glucosa) lo que hace remitir los síntomas rápidamente.  A los deportistas que estén inconscientes o que no respondan se les debe de administrar un suero glucosilado intravenoso (D50) o una inyección de glucagon de manera inmediata para elevar los niveles de azúcar en sangre.

Hipotermia – Se considera hipotermia leve si el deportista tiene una temperatura rectal de 32-35o C (90-95o F).  Los atletas con hipotermia a menudo muestran confusión y tiritean de manera ostensible.  El tratamiento debe incluir el aislamiento del deportista del frío, quitándole la ropa mojada, seguido de calentamiento pasivo con mantas e ingesta de bebidas calientes.  Cuando la temperatura rectal baja de 32°C (90° F), los atletas paran de tiritar (lo cual generaba calor); si esto se observa se debe de trasladar al deportista de manera inmediata a un hospital para que se le aplique una terapia de calentamiento más agresiva.

CONCLUSIÓN

 

Es esencial que el equipo médico que se desplaza a las competiciones de resistencia conozca a fondo como tratar a un deportista que sufre un colapso para prevenir fatalidades.

 

FUENTES ADICIONALES SUGERIDAS

 

Mayers, L.B., and T.D. Noakes (2000). A guide to treating Ironman Triathletes at the finish line.  Phys. Sportsmed. 28(8):35-50.

O’Conner, F.G., S. Pyne, F.H. Brennan, and T. Adirim (2003).  Exercise associated collapse: An algorithmic approach to race day management.  Am. J. Med. Sports 5:212-217, 229.

Speedy, D.B., T.D. Noakes, and L.M. Holtzhausen (2003).  Exercise-associated collapse:  Postural hypotension, or something deadlier?  Phys. Sportsmed. 31(3):86-94.
           

 

TRADUCCIÓN

Este artículo ha sido traducido por Ricardo Mora-Rodríguez, PhD. del artículo original: “Collapse in the Endurance Athlete”, dentro de Sports Science Exchange 95 VOLUMEN 17 - NUMERO 4. (2004).

 

Y además…

Tu opinión es importante. Añadir Comentario
Nuevo comentario

Tu Email nunca será publicado

Debe de empezar por http:// or https://
Subir