Conoce cómo combatir la fatiga y el cansancio según la práctica deportiva, la distancia y la intensidad.
Artículo cedido por el Instituto Gatorade de Ciencias del Deporte
Este artículo ha sido traducido por Ricardo Mora-Rodríguez, Ph.D. del artículo original: “Metabolic Factors in Fatigue”, dentro de Sports Science Exchange 98 VOLUMEN 18 - NUMERO 3. (2005).
La fatiga es un proceso multifacético. El desgaste de las fuentes energéticas incluido el trifosfato de adenosina (ATP), el fosfato de creatina (FCr), y los carbohidratos (CHO), constituidos por el glucógeno muscular y la glucosa sanguínea, pueden contribuir al desarrollo de la fatiga. La fatiga también puede producirse por la acumulación de metabolitos derivados del catabolismo de las fuentes energéticas. Entre estos se encuentran el fosfato inorgánico (Pi), los iones de hidrógeno (H+), derivados sobre todo del acido láctico, el amonio (NH3), el peróxido de hidrógeno y otras especies que reaccionan con el oxígeno (ROS), y finalmente el calor. En la tabla S1 se resumen los
factores metabólicos que potencialmente pueden causar fatiga durante algunas pruebas deportivas.
Estrategias para aumentar la resistencia a la fatiga
Entrenamiento. Quizás la mejor estrategia para aumentar la tolerancia a la fatiga
sea someterse a un entrenamiento específico al deporte practicado que cause las
adaptaciones que mejoran el rendimiento deportivo. Entre otras, estas adaptaciones
son: incremento en la masa muscular, mejora de la capacidad de amortiguar ácidos por
el músculo, mejora de la capacidad para almacenar recursos energéticos en el músculo,
aumento en la síntesis de proteínas que trasportan los compuestos energéticos a través
de las membranas celulares, aumento de la capacidad de las mitocondrias para producir
energía aeróbica, mayor capacidad para utilizar los carbohidratos como fuente de energía
a altas intensidades de ejercicio, y mayor capacidad para oxidar grasa y reducir por tanto
la utilización de carbohidratos para generar potencia.
Nutrición
También las estrategias nutricionales son eficaces para mejorar el
rendimiento. El consumo de dietas ricas en carbohidratos para supercompensar los
almacenes musculares de glucógeno mejora el rendimiento en pruebas que duren 90
minutos o más. La ingestión de carbohidratos durante el ejercicio también mejora
el rendimiento a través de su acción en el cerebro y en los músculos manteniendo la
función física y mental. Entre las otras prácticas nutricionales que podrían mejorar
los factores metabólicos asociados con la fatiga se incluyen suplementar la dieta con
creatina, la ingestión de bicarbonato y los suplementos con antioxidantes. Sin embargo,
los estudios científicos no avalan definitivamente estas intervencionesy sin embargo
están claros los efectos de la ingestión de carbohidratos.
Algunas de las estrategias para reducir la hipertermia durante el ejercicio vigoroso en el
calor y que por lo tanto podrían mejorar el rendimiento son: aclimatación al calor, pre-
enfriamiento e ingestión adecuada de líquidos durante el ejercicio.