La mejor fruta es la natural, aunque ahora pasa mucho tiempo en cámaras de conservación donde pierde parte de su sabor, vitaminas y minerales. Es difícil encontrar fruta fresca, por eso te mostramos los runner-secretos para que la puedas encontrar con facilidad.
1. Escoge fruta ecológica siempre que puedas, con el sello de calidad que garantiza que se ha cultivado sin pesticidas ni abonos químicos y que no se la han añadido sustancias para retrasar su proceso de maduración o ceras para abrillantar la piel.
2. La fruta ecológica no es tan difícil de encontrar. La mayoría de las empresas te la llevan a casa, sólo tienes que hablar sobre cuándo la quieres recibir, qué cantidad necesitas y cuánto dinero puedes gastar. La empresa se compromete a llevarte a casa la cesta con fruta de cada temporada, suele ser una sorpresa lo que toca cada vez, pero tienes la garantía de que comes fruta recién cogida del árbol.
3. Evita calentar o cocinar las frutas. Con el calor se pierden parte de las vitaminas, y otras quedan en el agua de cocción. La fruta natural es la más completa.
4. Si no tienes garantía de su procedencia, es mejor que peles la fruta. En la piel se acumulan la mayoría de los pesticidas, conservantes y productos para embellecer y dar una apariencia más atractiva en el mercado.
5. El mejor consejo para tomar fruta “top 10”. Es que compres cada fruta en su temporada natural. Las naranjas son una fruta de invierno, y la sandía de verano. Si compras fruta fuera de su estación, no sólo pagas más dinero sino que lo haces por una fruta de peor calidad y muy poco sabor. Las frutas de temporada tienen un sabor más rico, están en su punto óptimo de maduración y contienen la proporción correcta de azúcares y vitaminas.
6. Si tienes tiempo y eres un/a “cocinilla”, disfruta de la fruta todo el año con las conservas de las abuelas. Las peras al agua, los melocotones en almíbar, las uvas, las mermeladas, compotas y confituras, etc. son muy fáciles de hacer. Las dos reglas básicas son la esterilización con calor y la adicción de alcohol o azúcar para su conservación. Aunque son más calóricas (ojo con el orujo) puedes disfrutarlas en ocasiones especiales.
7. Algunas frutas también se pueden congelar (moras, piña, higos, etc.) y disfrutar en invierno, garantizando su máxima conservación de vitaminas y minerales. Escoge las más frescas y lávalas bien antes de congelar.