La lucense María Abel fue la gran dominadora el año pasado del Circuito de la Carrera de la Mujer. Este año quiere repetir triunfos, pero, sobre todo, quiere repetir la experiencia de participar en el evento junto a su madre y su hermana
Ganar en las Carreras de la Mujer de Madrid, Gijón, Sevilla, y ser segunda en Barcelona y Zaragoza sólo es posible si te llamas María Abel y entrenas, entrenas, entrenas y además eres muy buena en esto.
María está entrenando a tope para correr en abril el maratón de París, pero es que además está en época de exámenes. “Mi entrenamiento de la semana depende un poco de la época de la temporada, ahora mismo estoy haciendo ya bastanteskilómetros, entre 170 -180 semanales, de ellos son 2 ó 3 días fuertes de carrera, en función de si compito o no esa semana, con series o ritmos controlados de 10 a 15 kilómetros, a ritmo creciente o con cambios de ritmo. Además suelo hacer dos sesiones de fuerza a la semana y una de kilometraje largo, con tiradas de entre 25 y 35 kilómetros".
La historia de María en las Carreras de la Mujer no es sólo correr y correr, no, porque “ha liado” a su madre para varias de ellas: “Lo de correr con mi madre fue algo muy especial porque aunque ella ya ha participado en bastantes carreras populares, nunca habíamos tenido la oportunidad de hacerlo en una misma categoría, la de madre e hija. Recuerdo que el día de la carrera ella estaba súper nerviosa, y eso me hacía sentirme incluso más presionada que cuando me juego algo importante. Antes de la salida sólo pensaba en correr a tope para hacer el mejor tiempo posible, y al llegar a la meta me fui directa a la última cuesta para animarla en los últimos metros”.
Esta pareja espera repetir este año, quizá con añadan a su hermana, que también está enganchada a la Carrera de la Mujer. Cuidado con este equipo, que seguro que es favorito entre los equipos de “madre y dos hijas”. “Ya corrí con ella en Barcelona y me gustaría repetir en Madrid”. La Carrera de la Mujer es como un día de fiesta, una forma de compartir algo que hago todos los días, pero con miles de mujeres a la vez, de disfrutar de un día mágico en el que por unos minutos, corriendo por las calles de cualquier ciudad, las mujeres somos las verdaderas protagonistas. A todas aquellas que todavía no lo han probado, les animaría a que participen porque puede ser una manera de engancharse a una especie de "droga" divertida pero muy saludable y...seguro que repiten”.