La IAAF (Federación Internacional de Atletismo) está investigando el sexo de Caster Semenya, sudafricana de 800 m que no sólo levanta sospechas por su aspecto físico si no por haber mejorado su mejor marca personal en 7 s
La sudafricana Caster Semenya, líder mundial de la prueba de 800 metros y máxima favorita para ganar esta tarde la medalla de oro en la final de los campeonatos del mundo, se ha visto envuelta en una polémica sobre su feminidad que incluso su entrenador, Michael Seme, encuentra lógica por el aspecto hombruno de su discípula.
La musculatura, el bello facial y la apariencia general de la atleta despertaron sus dudas. "Entendemos que la gente pueda hacerse preguntas porque ella parece un hombre. La curiosidad es humana", ha declarado su entrenador
Las sospechas con respecto al género de Semenya, de 18 años, surgieron no solo por su aspecto, sino porque este año, en los campeonatos africanos, rebajó en siete segundos su marca personal en 800 para dejarla en 1:56.72, la mejor del mundo este año.
Su entrenador ilustra tamaña anécdota con una hermosa anécdota: Una vez, en Ciudad del Cabo, se pararon a repostar en una gasolinera y la atleta aprovechó para visitar los lavabos. Un empleado de la estación, al verla dirigirse al de mujeres, le indicó la dirección del de los hombres, convencido de que lo era. "Caster, con una sonrisa, le dijo que si tenía que bajarse los pantalones para demostrarle que era una mujer", recuerda su entrenador, que, por su parte, no tiene ninguna duda sobre el sexo de su discípula.
En todo caso, los controles de sexo, introducidos por el COI en los Juegos Olímpicos de México'68, dejaron de ser obligatorios en los de Sydney 2000 y ahora sólo se practican en casos excepcionales mediante la búsqueda de un gen imprescindible para la masculinidad.