Segunda edición de este acontecimiento popular que se antoja será duradero por lo esmerado de la organización, y por haber gente del atletismo detrás de todo esto. Desde el pequeño debutante hasta el último corredor popular, todos nos sentimos bien tratados: cronometraje, avituallamiento, regalos, duchas…todo funcionó perfectamente. Pese a que el trazado es exigente, con algún viraje de 180º y algún que otro repecho rompepiernas, se hace muy rápido. El recorrido constaba de 2 vueltas a un circuito, lo que permitía pasar por meta a mitad de carrera y recibir el calor del público que te hace correr más rápido sin que las piernas lo noten. Como en la edición anterior, los ganadores absolutos recibían su peso en aceite. Al parecer, a la pareja ganadora de 2008, con tanta ensalada, se le estaban acabando las reservas y decidieron rellenar la despensa repitiendo victoria ambos.