Los cuatro enviados especiales de Runner's World a los Juegos Olímpicos de Pekín verán como en China el acceso a internet tendrá limitaciones por motivos de censura. Comité Olímpico Internacional no esperaba esta reacción del Gobierno mandarín
Las páginas web relacionadas con el culto Falun Gong, Amnistía Internacional, el Tíbet, la edición en mandarín de la BBC o la masacre de Tiananmen no se podrán ver "en abierto", o, lo que es lo mismo, están censuradas en cuanto a su acceso, por parte de las autoridades chinas. Así lo han podido comprobar ya los primeros periodistas que han viajado a China para cubrir los Juegos Olímpicos de Pekín.
Sun Weide, responsable del Comité organizador de los Juegos, declaró ayer que "los periodistas extranjeros tendrán un acceso suficiente y conveniente a Internet" para cubrir el evento olímpico, y trató de justificar la censura de ciertas páginas en la red, a la vez que dejó muy claro que el Gobierno chino no cambiaría su postura al respecto.
Otro tanto sucede con otras páginas "sensibles" para las autoridades chinas, como la de Amnistía Internacional, que tampoco podrán verse en su total extensión, (o, tal vez, ni puedan verse), en el país asiático, algo con la que la prensa internacional tampoco contaba.
EL COI, IMPOTENTE
Y es que, no en vano, Kevan Gosper, interlocutor del Comité Olímpico Internacional, había dado a entender en las últimas fechas que los periodistas tendrían libre acceso a internet en la Villa Olímpica mientras durasen los Juegos Olímpicos, auqnue lógicamente esta era una decisión que no estaba en su mano.
Según ha publicado Agencia EFE recientemente, en una entrevisa con el South China Morning Post, Gosper mostró su "decepción" por la censura y se disculpó ante los medios de comunicación internacionales por el "malentendido" creado alrededor de esta cuestión: "si os ha inducido a error lo que os he dicho sobre el libre acceso a internet durante los Juegos, entonces pido perdón por ello", declaró Gosper.
"No estoy desdiciéndome", añadió el interlocutor del COI, "abrá un acceso a internet libre, completo y abierto que permita a los periodistas informar sobre los Juegos", aunque ese acceso libre no lo es tanto, visto lo visto.
Gosper, en cualquier caso, dejó muy claro que él no puede intercerder en la decisión del Gobierno chino, ya que se trata de un asunto político y, como él mismo declaró, "yo no puedo decir a China que debe de hacer".
Más de 20.000 periodistas extranjeros estarán en Pekín para trabajar, con motivo de la competición más importante del mundo: los Juegos Olímpicos.