Marion Jones está ya en prisión. El pasado 11 de marzo expiró el plazo otorgado por el juez para que ingresara en la cárcel tras ser condenada por seis meses, a raíz de sus declaraciones el caso "Balco" y en dos investigaciones fiscales
Marion Jones, de 32 años, campeona olímpica en los Juegos de Sidney'2000 y ocho veces campeona del mundo, permanece recluida en la cárcel Federal Medical Center-Carswell, y estará en ella durante los próximos seis meses tras ser condenada por perjurio. Jones fue sentenciada el pasado 11 de enero en White Plains (New York), no explícitamente por haberse dopado, sino por haber mentido a la justicia norteamericana cuando fue interrogada por su relación en el caso "Balco", por un lado, y por un "affaire" de fraude fiscal, por el otro.
Marion Jones queda ingresada pues en un penal cercano Austin, lo cual le permitirá ver a sus dos hijos a menudo. Se cierra así un capítulo triste en la historia deportiva y personal de la mejor velocista de finales del siglo pasado e inicios de éste, y de la que ha sido la atleta más mediática, junto a la británica Paula Radcliffe.
Sin medallas, sin dinero y entre rejas. Un triste final para una deportista que esperemos que remonte el vuelo, en el aspecto personal y atlético. Pero la justicia norteamericana ha sido implacable, y mentir a un juez federal está severamente castigado en Estados Unidos. De hecho Jones no ha sido condenada, en el ámbito civil, por doparse presuntamente, sino por mentir a los jueces dutante sus investigaciones.