La remolacha es una buena fuente de fibra, y adquiere su color característico debido a su riqueza en betalaína, un antioxidante con propiedades anticancerígenas.
Este plato puede ser una excelente guarnición para tus platos. Presta atención al modo de preparación.
Pon una olla de agua a hervir. Añade un poco de vinagre de vino tinto y las remolachas. Deja hervir, cubierto, durante 20 o 30 minutos, hasta que puedas pincharlas con un tenedor y salga limpio. Mientras, congela el regaliz para que se endurezca. Una vez las remolachas estén cocinadas, pélalas y córtalas (mientras todavía estén templadas) en trozos pequeños.
Remueve el vinagre de frutas, la mostaza, el wasabi y el aceite. Echa las remolachas a la mezcla y sazona con sal y pimienta al gusto. Añade la naranja, el aguacate y la albahaca. Saca el regaliz del congelador y espolvoréalo con un rallador de queso, como si fuera parmesano. Las cantidades señaladas dan para seis raciones.
Ingredientes
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