En ocasiones confundimos la acción de sudar con un efecto beneficioso, esto es cierto cuando sudamos y garantizamos el equilibrio hídrico del organismo, pero cuando sudamos en exceso y lo unimos a la práctica del ejercicio, una transpiración excesiva no solo es negativa para el rendimiento, sino que incluso, puede causar la muerte.
Saunas postejercicio
Las saunas o baños de vapor representan
un excelente medio de aumentar nuestra
transpiración y relajarnos, pero el
momento menos indicado para tomar
saunas es al terminar el ejercicio. En
esta situación, nuestro organismo ya
viene de una situación de deshidratación,
someterlo a una temperatura elevada y
obligarle a expulsar la poca agua que
le queda, no es conveniente. A mayor
deshidratación, mayor será el proceso
necesario para volver a hidratarlo, pero
no solo el agua es un inconveniente,
mayor problema nos darán las perdidas
de sales necesarias para la contracción
muscular, el músculo pierde sodio,
potasio y calcio, electrolitos muy
necesarios para una correcta contracción
muscular.
Seguro que muchos hemos
notado como por la noche o en la
siguiente sesión sufrimos los calambres y
retracciones musculares, ahora ya sabes la
causa. Si quieres mejorar tu recuperación
e hidratarte lo más rápidamente posible
para mejorar tu entrenamiento, evita las
saunas después del ejercicio.
Realizar ejercicios con prendas
no transpirables
Hay personas con un bajo nivel de
conocimientos que aún hoy en día
siguen pensando que por alguna razón,
realizando ejercicio con plásticos o
prendas de neopreno pueden perder
grasa. Podemos perder líquidos,
podemos deshidratarnos, podemos
perder sales y por supuesto perderemos
rendimiento y salud.
Es potencialmente
peligroso el uso de
este tipo de prendas
que no permiten una
transpiración adecuada.
Hay que ser muy
inconsciente y tener
pocos conocimientos
para pensar que esta
estrategia nos puede
traer algún beneficio,
es algo tan obvio
que no merece más
comentarios.
Beber solo cuando se tiene sed
Ya habíamos comentado que debemos
beber cuando no tenemos sed, si
esperamos a que aparezca la sensación
de sed, es cuando nuestro organismo
ya ha disparado el mecanismo de
alarma y hace tiempo que se produjo la
deshidratación celular interna. Esperar a
beber hasta tener sed, es esperar a estar
deshidratado, no es muy inteligente en el
deporte.
Tomar diuréticos
Por último, especial atención merece
el uso de diuréticos o bebidas y
alimentos que pueden
deshidratarnos, unidos
a la práctica del
ejercicio aceleran la
deshidratación. En
algunas clínicas de
adelgazamiento rápido
se abusan del uso de
diuréticos, debemos
prestar atención a este
tipo de tratamientos
y consultar a nuestro
médico.
Muchas "cremas
milagrosas" que supuestamente reducen
volumen, no son más que ungüentos
que aumentan la transpiración de la
piel pudiendo producir también una
deshidratación muscular a ese nivel. Y
por último, están los excitantes como
la cafeína y el guaraná, que su elevada
activación del sistema nervioso revierte
también en una diuresis elevada, es decir,
el riñón filtra mas y eliminamos mucha
agua a través de la orina.