El juez Kenneth Karas fue implacable, y ayer viernes dictaminó en los juzgados de White Plains (Nueva York), una sentencia de seis meses de prisión que recaerá sobre Marion Jones. El ingreso penitenciario se deberá realizar en un plazo de dos meses
Marion Jones ha sido condenada a seis meses de reclusión por el uso de esteroides y por verse inmersa en un oscuro "affaire" de intento de cobro con cheques falsos.
Así lo ha dictaminado el juez Kenneth Karas, quien justificó esta sentencia contra la ex-velocista apoyándose en la tesis de que "los deportistas en la sociedad tienen un estatus elevado, ellos además inspiran y quizás, lo que es más importante, son modelos".
Jones imploró al juez que tuviera en cuenta al dictaminar su veredicto, que "mis dos hijos me necesitan a su lado", pero ello no fue suficiente para librarla de la cárcel, y el ingreso debería hacerse efectivo el próximo 11 de marzo, como muy tarde.
Se cierra así un capítulo muy triste en la vida de la ex-discípula de Trevor Graham, quien fue la reina absoluta de la velocidad entre los Campeonatos del Mundo de Atenas'97 y los Juegos Olímpicos de Sydney'2000. En dichos Juegos logró cinco medallas, que tuvo que devolver tras reconocer que se dopó para conseguirlas.
Todos sus registros y títulos obtenidos a partir del 1 de septiembre de ese año 2000 han sido anulados, y a Jones, además, se le ha requerido que retorne un millón de dólares en concepto de las ganancias que se estima que amasó a partir de esa fecha.
Sin medallas, sin dinero, sin prestigio y con la cárcel en el horizonte: así es como está escrita, a día de hoy y desafortunadamente, la historia de Marion Jones. ¿Logrará remontar el vuelo o este será su adiós definitivo a la competición?