De manera sencilla, el entrenamiento periódico es una fórmula basada en las metas: decides cuáles son las carreras más importantes y organizas el calendario para estar a tope cuando lleguen. Te mostramos el camino para que tu mente y tu cuerpo estén a punto para la gran cita con el asfalto.
Lo normal es dividir tu año atlético en periodos. Durante cada uno de estos ciclos se acentúa un tipo específico de trabajo. Finalmente, cada periodo se enlaza con el anterior para permitir que llegues al "Día D" en un estado idílico de condición física. Uno de mis anteriores entrenadores usaba la analogía de "tallar una punta de flecha mágica" para explicar la periodización. Todo el proceso empieza con un pedazo de hierro al que vas dando forma gradualmente y afilas hasta que hayas conseguido una cuchilla.
Así debería ser un macrociclo de 6 meses:
● Empieza descansado
Mesociclo de 3 a 4 semanas de duración: a esto le llamo dar al
botón de reajustar. Para empezar un programa riguroso debes
estar recuperado del maratón o carreras anteriores. Un descanso
activo te dejará física y mentalmente recuperado de la
severidad de la temporada precedente. Durante este tiempo
debes eliminar todo tipo de carreras, a excepción de un trote
ligero de vez en cuando. No tengas pánico. Deja tu pulsómetro
en casa y disfruta de otras actividades que no hayas podido
practicar mientras estabas centrado en el atletismo.
Si eres maratoniano, una buena señal de que estás recuperado
es la curación de las uñas negras de tus pies.
● Construye una base aeróbica
Mesociclo de 8 a 12 semanas: este es el pedazo de hierro que
con el tiempo se transformará en cabeza de flecha. Durante
esta fase predomina el volumen ante la intensidad. La mayor
parte del entrenamiento debe basarse en ritmos lentos, rodajes
largos y, ocasionalmente, algún “fartlek”.
● Desarrolla tu fuerza
Mesociclo de 6 a 8 semanas. Llegado a este punto continúas
con los entrenamientos aeróbicos a la vez que añades “intervals”,
cuestas y ritmos controlados de cinco kilómetros una o
dos veces a la semana. Tu intensidad aumenta pero mantienes
la distancia total.
● Incrementa la velocidad anaeróbica
Mesociclo de 4 a 6 semanas. Añades intervalos cortos a ritmos
rápidos. Procura recuperar bien entre las sesiones para no comprometer
tu estado de forma. También debes seguir con los
rodajes controlados y no descuidar las series largas. La distancia
total recorrida a lo largo de las semanas se verá reducida.
● Compite con éxito
Mesociclo de 4 a 6 semanas. Es hora de quitar el polvo a tus
ansias competitivas. Sigue reduciendo la distancia total
durante este periodo, pero asegúrate de mantener la intensidad.
Procura hacer lo duro al principio de la semana para tener
suficiente descanso antes de las carreras. Las competiciones
deberían ser la principal estimulación para entrenar. Es el
momento de cumplir tus sueños. Decide cuantas veces al año quieres llegar a la cumbre. Si
entrenas para conquistar un determinado pico de forma -por
ejemplo con vistas a una prueba de 42,195 km- tu temporada
entera puede ser un macrociclo (un periodo largo de trabajo).
Sin embargo, muchos runners se plantean correr un maratón
en primavera y otro en otoño. Estas personas que establecen
dos objetivos anuales precisarán de un par de macrociclos.
Cada macrociclo habría que dividirlo en periodos más cortos
(mesociclos) que duren de 3 semanas a 3 meses y estén enfocados
a la potenciación de cualidades específicas.