Para unos significa correr más km, para otros hacerlo más deprisa O mejorar una marca. Para lograrlo no hace falta ser un corredor profesional ni seguir complejos planes. Aquí tienes 4 propuestas que os ayudarán a lograr ese reto
1. MÁS
KILÓMETROS A LA SEMANA
Da igual que seas de los que hacen 30 u 80
(otra cosa sería que hicieses 160, algo excesivo
para un no profesional), el aumentar
ligera y progresivamente el kilometraje te
reportará beneficios. Según Tony Williams
(entrenador y maratoniano de 2:22): “Añadir
alguna sesión suave servirá para mejorar
la resistencia muscular y cardiovascular.
Zancada y respiración se vuelven más eficaces.
Poco a poco tu ritmo de crucero
aumentará, lo que te ayudará también para
mejorar el de las sesiones de calidad. Y además
un mayor kilometraje te servirá para
estar más fino”.
Así se hace Jeff Glance, entrenador
de Columbus (Ohio), propone “aumentar
un 10% la ración semanal durante tres
semanas. Puede ser añadiendo un día más,
otra sesión si un día tienes tiempo para
ello o aumentando la duración de las que
ya haces. En la cuarta semana reduce el
kilometraje un tercio para en la siguiente
empezar con el kilometraje de la tercera”.
Según la entrenadora de Washington
Jeniffer Gill: “Si ves que no lo asimilas
física o psíquicamente, vuelve al punto de
partida y espera una semana para retomar
la progresión”.
2. SESIONES CORTAS
Si eres el típico maratoniano “diesel” deberías
hacer alguna carrera corta, inferior a
10 km, y entrenarte para ella con calidad,
no basándolo todo en las sesiones largas.
El acostumbrar tu cuerpo a esos esfuerzos
intensos te vendrá bien de cara a tus maratones.
Además, según Glaze, “acostumbrado
a las tiradas largas las sesiones cortas te
parecerán divertidas”
Así se hace Williams propone esta
sesión: “Una pirámide. Tras unos 3 km de
calentamiento y algún ejercicio de técnica,
empieza con 1 km al ritmo de tu mejor
marca en maratón y acelera 10 seg/km
hasta el 4, desacelerando en esa relación el
5, 6 y 7. Trota suave al final y haz algunos
ejercicios de estiramientos y abdominales”.
3.SESIONES LARGAS
Aunque tu objetivo sean carreras de 10 km,
se debe hacer al menos una sesión semanal
de más de 15, de casi 20. Según Glaze “esa
resistencia que se gana es importante de
cara a exprimirse en competición”.
Así se hace Gill recomienda que “los
kilómetros que vayas añadiendo progresivamente
deben ser lentos, a ritmo que te
permita hablar y que al acabar la sesión te
hayas quedado con la sensación de haber
podido hacer unos 2 ó 3 más. Llegar muy
fatigado es un error que frenará tu progresión”.
4. ARCHIVO DE
ENTRENAMIENTOS
Apuntar lo que se hace es importante de
cara a notar la progresión, estancamiento o
regresión. Por ejemplo, si te has lesionado,
repasar lo que hiciste los días previos te ayudará
a no cometer el mismo error. Y tener
registradas tus mejores sesiones te servirá de
inspiración para los días en los que te sientas
perezoso, por aquello de que “si una vez ya
lo hice, lo puedo hacer de nuevo”.
Así se hace El clásico cuaderno ha dado
paso a archivos informáticos en los que aparecen
tiempo, ritmo, distancia, pulsaciones
y hasta el mapa de la ruta. Gill recomienda
también “anotar la meteorología, las zapatillas
y ropa que se llevaba, si se bebió, si se
iba en compañía y las sensaciones generales
de esa sesión. Todos los datos son valiosos
para incrementar nuestro rendimiento en
un futuro”. R Aparatos que te ayudarán a mejorar tu rendimiento
PULSÓMETRO
Herramienta de uso casi
generalizado con la que
se puede determinar el nivel de
esfuerzo, siempre que se haya
hecho una prueba médica para
conocer los umbrales. Según
Jeff Glaze: “No sólo sirve para
conocer el rendimiento, también
para determinar si estás pasado
de forma en el caso de no poder
lograr acelerar al corazón hasta
el límite o si en reposo estás por
encima de lo habitual”.
HERRAMIENTAS
DE REGISTRO
Los simples pulsómetros
han evolucionado y ya hay
aparatos que dan todo tipo de
datos aparte del pulso y tiempo:
distancia, ritmo, calorías,
amplitud de zancada y mapa del
recorrido gracias al GPS. Para
Tony Williams: “El poder precisar
las variaciones de ritmo es fundamental
para un entrenamiento
correcto, porque a ojo se hacen
variaciones demasiado radicales”.
MÚSICA MAESTRO
Correr con ella no sólo
hace que la sesión sea
más entretenida sino que también
el ritmo de las canciones
influye en el ritmo de zancada.
Un estudio de la Escuela de
Educación Física de la londinense
Universidad de Brunel ha demostrado
que quienes corrían con
música “cañera” lo hacían más
deprisa y se sentían mejor que
los que lo hacían