En un mundo ideal podríamos respirar sin ningún problema mientras corremos pero, desgraciadamente, cada día se incrementa la polución del aire, sobre todo en las grandes ciudades.
Para nosotros los runners, exponerse a altos niveles de monóxido de carbono supone un descenso de la capacidad de nuestro cuerpo para transportar oxígeno, y reduce nuestra capacidad máxima para aprovechar este elemento. El dióxido de nitrógeno, asimismo, se convierte en ácido nítrico en el momento en que llega a nuestra boca y pulmones, lo que puede llegar a producir asma en pulmones sanos.
DATE UN RESPIRO
NO...
? Practiques ejercicio en horas punta.
? Corras cerca de alguna vía muy transitada por coches.
? Vayas por zonas donde se acumulen nubes de contaminación.
? Combines lugares con alto nivel de polución y con fuerte luz solar.
? Frecuentes lugares poco ventilados, como coches entre tráfico congestionado.
SÍ…
? Sé particularmente cuidadoso si tienes asma.
? No olvides usar tu inhalador.
? Consulta los niveles de polución cercanos a tu zona.
? Considera, si fuera necesario, correr con una mascarilla para evitar elementos nocivos del aire.
? Prueba con alguna prueba de montaña, notarás la diferencia que hay en el aire.