¿Se avecina una prueba de fondo y quieres estar preparado? ¿Te sientes algo débil? ¿No duermes bien? No te preocupes: para cada problema, hay un alimento que lo soluciona.
1. ANTES DE UNA CARRERA
CORTA: CAFÉ
Un estudio publicado en el British
Journal of Sports Medicine concluyó
que los corredores que bebían unas
dos tazas de café (unos 3 g de
cafeína) y participaban en pruebas
de 1.500 m, corrían más rápido y
tenían mayores niveles de VO2 max
que aquellos que no se tomaban su
para de cafetitos diarios. Al fin y al
cabo, bebido con moderación, el
café es un estimulante natural con,
según algunos expertos, efectos
antioxidantes beneficiosos para prevenir
Alzheimer o Parkinson.
2. LA SEMANA ANTES DE COMPETIR.
NARANJAS
Es fundamental mantenerse sano
durante la semana previa a la gran
cita con el asfalto. Una naranja diaria
significa 75 mg de vitamina C,
lo que se traduce en un importante
y necesario refuerzo del sistema
inmune.
3. ANTES DE UN RODAJE
LARGO. CACAHUETES
Los frutos secos como el cacahuete
tiene un altísimo contenido de
vitamina E, el más potente antioxidante.
Los lípidos “buenos” (monosaturados)
de este alimento te
ayudarán a llenar los depósitos de
energía para esa larga carrera que
te espera. Por si fuera poco, se ha
descubierto que reducen el riesgo
de diabetes tipo 2 en mujeres.
4. DESPUÉS DE UNA CARRERA
CORTA: REQUESÓN
El requesón es buenísimo para la
reparación muscular y ayuda a recuperarse
gracias a su alto contenido
en calcio. Contiene, además, ácido
linoico que potencia la memoria y
previene el cáncer, enfermedades
coronarias y diabetes.
5. LA NOCHE ANTES DEL
MARATÓN: ENSALADA DE
PASTA
La clásica opción de los carbohidratos
es más que considerable
cuando uno tiene 42,195 km al
día siguiente, pero no está de más
añadirle unos cuantos vegetales: un
poquito de jamón o pavo, algo de
queso o frutos secos. Te despertarás
repleto de energías.
6. ANTES DE UN ENTRENAMIENTO
DURO: ATÚN
Los datos afirman que los corredores
necesitan de un 50 a un
70% más de proteínas. Esto es
especialmente importante cuando
se entrena la fuerza. Una latita de
atún nos aportará 20 gramos de
proteína: fuerza por un tubo.
7. DURANTE UNA LARGA
CARRERA: MIEL
Un buen aporte de carbohidratos
con glucosa hará equilibrará nuestros
niveles sanguíneos. La miel
funciona tan bien como los geles
nutritivos elaborados artificialmente.
Un estudio de la Universidad de
Memphis en ciclistas demostró que
aquellos que comían 15 g de miel
antes de una marcha de 60 km,
incrementaban su fuerza y velocidad
muy por encima de los que no
probaron la miel.
8. LA COMIDA DESPUÉS DE
TU MARATÓN: PASTA CON
ALMEJAS
Un puñadito de almejas contiene 24
mg de hierro y zinc. Si lo acompañamos
de unos macarrones, tendremos
ración de carbohidratos extra para
rellenar nuestros depósitos de glucógeno.
El zinc ayudará a potenciar
tus defensas al mismo tiempo que
reduce el riesgo de resfriado tras
semejante esfuerzo. Este mineral
ayuda, además, a regenerar el tejido
muscular dañado durante la carrera.