Son muchos los corredores que después de un par de años se han enganchado al running, ya pueden aguantar una hora sin parar de correr, y ahora lo que quieren es ser más rápidos. Ya es el momento de hacer trabajo de velocidad.
“Seguro que me lesiono”, “No quiere sufrir entrenando”... Son inquietudes frecuentes, pero el trabajo de velocidad (que no sólo son las temidas series) no tiene porque ser doloroso ni aburrido. Vamos a ver algunos ejemplos de trabajo de velocidad que puedes incorporar a tu rutina semanal.
Importante: nunca más de una vez a la semana y date descanso al día siguiente. No hagas nunca este tipo de entrenamientos si tienes algún dolor o estás estresado.
Píllame. Si corres con un amigo, haz el
clásico píllame tratando de coger a tu compañero
en carreras que no pasen de 4 minutos.
Haz tres o cuatro persecuciones y descansa dos
minutos caminando entre cada “caza”.
¡Pisa el acelerador! En el medio de uno de
tus habituales rodajes de 45-50 minutos, incrementa
tu ritmo tu zancada de 20 a 30 pasos por
minuto durante dos minutos. Repítelo cuatro o
cinco veces descanso entre cada aceleración 90
segundos de trote muy suave (no camines).
Conviértete en Bolt. Coge una recta
de 100 metros (si es pista, mejor) y haz 5
repeticiones empezando al 85% de tu máximo
y tratando siempre de mejorar la marca que has
hecho en el sprint anterior. Entre cada sprint
camina dos minutos para tener una recuperación
completa. Repítelo 3 veces y luego haz
lo mismo pero sobre 200 metros. Importante:
antes de empezar, calienta corriendo muy
suave 20 minutos y al terminar haz una vuelta
a la calma de 15 minutos y luego estira a
conciencia.
Esto se pone cuesta arriba. Elige una
cuesta que tardes en subir dando unos 60 pasos.
Haz 10 repeticiones de subida, cada vez más
rápido pero con pasos cortos. Trata de mantener
los pies cercanos al suelo para asegurarte que
das “rápidos pasos de bebé”. La recuperación
sería bajar andando la cuesta.
por supuesto, fartlek. Ya sabéis que
esta palabra viene del sueco “juego de velocidad”.
Es una fórmula perfecta para principiantes
en este tipo de entrenamientos. Prueba este
fartlek para empezar. Corre 15 minutos a ritmo
suave y luego alterna un minuto rápido y uno
lento hasta sumar 25 minutos. Luego termina
rodando suave otra vez un cuarto de hora.
Prueba también a adaptar el fartlek al terreno
que corres, intentando que coincidan las subidas
con los momentos más intensos y las bajadas
con los de recuperación.