Hemos hecho una comparativa con las mejores zapatillas de running de esta temporada, clasificándolas por los diferentes tipos de prestaciones que nos ofrecen. ¿Por cuál te decides?
¿QUÉ TIPO DE PIE TIENES?
Sumerge el pie en agua y pisa sobre una
superficie donde se quede marcada la planta,
por ejemplo un papel, cartulina o baldosa
que chupe el agua.
ARCO BAJO

Queda marcada casi
toda la planta, lo que indica
mucha pronación. Justo tras el
impacto del talón el pie rota hacia el interior,
lo que además de ser ineficaz puede
provocar lesiones. Quien pisa así necesita
zapatillas muy estables con refuerzos en la
cara interna de la mediasuela. A algunos les
bastará con zapatillas de la gama “estabilidad”,
pero si esa pronación es excesiva o se
trata de un corredor que pase de 85 kg (72
las mujeres) tendrá que recurrir a la gama
de “control de movimiento”.
ARCO MEDIO

Queda huella de aproximadamente
la mitad
de la zona media; así es la
pisada de la mayoría de humanos,
lo que se puede considerar una
ligera pronación. Esta pronación no es
contradictoria, todo lo contrario, ya que tras
el impacto, la leve rotación del pie hace
que ese impacto se absorba. Quien pise así
puede elegir entre la mayoría de modelos del
mercado; los más recomendables son los de
la gama “estabilidad”. Los corredores ligeros
pueden optar por modelos de la gama
“neutra”.
ARCO ALTO

Si la zona media queda
apenas marcada por el
exterior, el arco es alto. Son los
llamados supinadores. Este tipo de
pisada provoca que el impacto apenas lo
absorba el pie y llegue directamente a la
pierna. Estos corredores necesitan zapatillas
de gama “neutra” en las que prima
la absorción del impacto y que al tener la
mediasuela blanda provoquen la necesaria
pronación leve. Y para correr deprisa tienen
las de “rendimiento”.
Como es habitual las hemos separado en cuatro gamas: Control de Movimiento
(para los corredores más pesados y los más pronadores,
Estabilidad (para los pronadores medios), Amortiguación
Neutra (corredores con pisada neutra o supinadora)
y Rendimiento (para entrenar deprisa o competir).
Para sacar conclusiones nos valemos tanto de
centenares de probadores como de nuestro laboratorio,
del que se extraen datos de dureza, flexibilidad y
respuesta.
Antes de decidirse por la compra hay que estar
seguro, para lo cual, además de a esta revista, conviene
acudir a una buena tienda especializada.
Y una vez en
uso, controlar el desgaste, ya que aunque aparentemente
una zapatilla se mantenga como nueva, puede que
internamente ya esté fundida, lo que puede llevaros a
la lesión.