Vamos a intentar desterrar o reafirmar algunos mitos que existen sobre la carne y el pescado, dos de las principales fuentes de proteínas para los corredores. ¿Son mejores las proteinas de un alimento o de otro? ¿Cuál de ambos nos conviene más?
Para tratar de aclarar las dudas que "planean" sobre estos dos componentes alimenticios tan sabrosos y tradicionales en nuestra gastronomía, vamos a plantear la cuestión en forma de preguntas y respuestas: a ver que tal nos sale...
HABLEMOS DE LA CARNE
Ambas son igual de nutritivas, de un modo prácticamente similar. Es decir, si tuviéramos que puntuar a ambos alimentos, se podría decir que existiría un empate técnico. Otra cosa es que te guste más un tipo de alimento u otro...
No. Bien es cierto que si la "pasamos" demasiado en la barbacoa o en la plancha quemamos parte de sus nutrientes, como las vitaminas. Pero también dejamos de matar microrganismos que todo alimento crudo mantiene. Eso sí, el aporte de hierro y proteínas, por ejemplo, no se resiente apenas aunque dejes un ratito más la carne al cocerla.
Hay que matizar primero que si la carne es magra (lomo, solomillo, jamón, etc.), tiene un aporte de grasa similar a la del pollo. Si el jamón es de "pata negra", su grasa aporta una gran cantidad de ácido oléico y linoleico, que es una grasa, en principio, más saludable.
Sí. En caso de padecer esta dolencia, mejor carne de caballo, vaca, oveja o cabra, antes que la de pollo, pavo o conejo.
Con mesura, sí. Las vísceras (hígado), contienen mucho colesterol y ácido úrico, pero en cambio contienen mucho hierro.
Sí, y hay quien, con buen criterio, la retira y no la come.
No necesariamente. Los productos lácteos tienen un alto contenido en proteínas, y la combinación de hidratos de carbono mezcladas con legumbres, también.
UN POCO DE PESCADO
¿El pescado azul tiene más toxinas que el blanco?
Sí, porque el pescado azul al ser más graso, puede "absorber" más cantidad de sebo, pesticidas y metales pesados.
Sí, pierde calidad porque su grasa se puede tornar más rancia. Siempre es mejor que el pescado esté fresco. Lo que no pierde son nutrientes, siempre y cuando el proceso de de congelación se haga correctamente.
Sí, por la gran cantidad de ácidos grasos insaturados Omega 3 que contiene, y por la acción antitrombótica y antiinflamatoria que éstos contienen.