Carlos Casero iba para atleta de élite. Surgido de la misma "cuadra" que José Ríos o José Luis Blanco, por citar dos ejemplos de ex-compañeros suyos de entrenamientos, hoy se ha "reciclado" a triatleta y con muy buenos resultados. Mantuvimos con él esta entrevista
Quedamos con Carlos Casero en un polígono industrial de Rubí (Barcelona), al filo del mediodía, en un taller de reparación de maquinaria de limpieza de grandes superfícies. El que otrora fuera una de las proemsas más firmes del fondo español, actualmente se sustenta trabajando como mecánico. Eso sí, tras un "impasse" en el que por varias causas se mantuvo alejado del deporte, ha vuelto a competir con buenos resultados en el triatlón. Ésta es parte de su historia, y de su actual vida. Una vida de lo más interesante, como veréis.
¿Carlos, en que consiste tu trabajo, exactamente?
Reparo máquinas de limpieza industrial y de grandes superfícies. A veces las reparaciones son sencillas, como por ejemplo un fusible que ha saltado (y que además son rearmables), hasta motores "gripados".
Actualmente trabajas dentro del taller, para tener más tiempo que dedicar a tus entrenamientos. ¿Te gusta más un trabajo así, o prefieres, como antes, salir a reparar las máquinas en los propios centros de trabajo?
Hombre, siempre es más divertido salir del taller, ver la luz del día, hablar con la gente, etc. En la nave estoy a solas con la máquina y con la radio. Suerte que de vez en cuando viene algun compañero a recoger material... Lo cierto es que cuando salía a reparar a los centros de trabajo había clientes que no sólo me cuentan los problemas de la máquina, sino incluso los personales. A veces reparo la máquina... ¡y hasta hago de psicólogo! (risas). Piensa que a veces los operarios tienen, con todo el respeto del mundo, un nivel cultural bajo, y cuando ven llegar al mecánico, parece que viene un ser superior, te miran como con respeto. Pero al fin y al cabo soy un trabajador como ellos.
¿A veces trabajas de noche?
Sí, porqué a veces las máquinas tienen fallos intermitentes, que aparecen y desaparecen, y has de desplazarte "in situ" al punto de trabajo del operario para ver como responde la propia máquina. Y si se trata de una gran superfície comercial, pues a menudo "toca" ir de madrugada, que es cuando se limpian esos macrocentros. Aunque mi jornada laboral inicialmente es de lunes a viernes de 9 a 13 horas.
¿Qué horario hacéis en tu empresa?
Normalmente, de lunes a viernes. Pero hay un cliente con el que tenemos un contrato mediante el cual, si se le estropea una máquina, hemos de intervenir en menos de 24 horas. Así que si aparece una avería el viernes por la noche, pues hay que ir antes del sábado. Alguna vez me ha sucedido un caso así, y me he visto cenando a las tantas d el anoche en un McDonald's (risas).
¿Saben los clientes que eres deportista?
Algunos sí. Aunque yo tampoco lo explico mucho.incluso hay clientes que me vienens a ver si compito cerca de si casa.
¿Es un trabajo duro, el tuyo?
En ocasiones sí, levantamos mucho peso. Pero normalmente mi trabajo es más cuestión de pensar que averia puede tener la máquina. Lo cierto es que a veces estoy entrenando o en la cama y empiezo a darle vueltas en como reparar al día siguiente un motor que se me resiste...
¿Te ayudan en tu empresa para que compatibilices trabajo y deporte?
Sí, creo que soy el único mecánico en España que trabaja cuatro horas (más risas), aunque la verdad es que ya me han sugerido a ver cuando puedo hacer jornada completa. Pero yo por las tardes, al márgen de entrenar, ayudo a mi hermana en su Asesoría Financiera. Ayudamos a personas que se ven apuradas por las deudas, les damos ideas para refinaciarlas, analizamos su problema y les ayudamos a que reinviertan poroductivamente sus ahorros, entre otras cosas.
¿Y cuál de las dos actividades profesionales a las que te dedicas te gusta más?
Bueno, me gustan ambas. Como mecánico he trabajado siempre, y como Agente Financiero me he dado cuenta de que puedo ganar dinero ayudando a las personas. Yo hasta hace un año casi no tenia ni cultura financiera, hasta que hice unos cursos de fin de semana para trabajar en esta segunda actividad. Bien es cierto que como Agente Financiero no me gano la vida, hoy por hoy, como trabajando de macánico. Igual en una operación puntual que me salga bien gano incluso más que en el taller, pero claro, no es un valor seguro. No puedo vivir exclusivamente de mi segunda actividad profesional, y por ello sigo reparando máquinas.
¿Qué queríais ser de pequeño?
Camionero. Imagino que por el hecho de viajar, algo que me ha encantado siempre y que, cuando he podido, he hecho.
¿Y porqué acabaste trabajando como mecánico?
Pues no sé, porqué en mi familia no hay precedentes en esa profesión... De adolescente tenía una moto y me la iba reparando yo mismo. Al acabar octavo de EGB, en mi localidad (Premià de Mar), no tenía muchas opciones para seguir estudiando, así que decidí cursar los estudios de Automoción. En aquella época trabajaba por las mañanas reparando motos, entrenaba, estudiaba, me sacaba el carné de conducir... Demasiadas cosas. Luego me fuí a la "mili", en Sant Climent de Sescebes, tras venir del Campeonato de Europa, y posteriomrnete me trasladaron al cuartel del Bruc en Barcelona. Y allí topé con un Capitán que me amargó la existencia, aún no sé porqué motivo, y acabé el Sevicio Militar en psiquiatría. Cada dos por tres estaba arrestado o el Capitán me mandaba al Botiquín. Acabé la mili en el Tribunal Militar, fue una experiencia malísima, y no sé porqué este mando me cogió manía, porqué la verdad es que yo me suelo llevar bien con todo el mundo.
Volviendo a tu profesión actual, ¿Recuerdas la avería más larga que a la que te has enfrentado?
Pues recuerdo una vez que estuve reparando una máquina en SEAT Martorell yo sólo desde la mañana hasta las 2:30 de la madrugada del día siguiente. Y la máquina tenía que funcionar tres horas y media más tarde. La máquina era casi un camión, con ocho cilíndros, diesel, hidráulica, con palancas para aflojar las tuercas... Toda una lucha, créeme.
¿La bicicleta con la que compites en triatlón te la reparas tú mismo?
No, se la llevo al mecánico de bicicletas. Creo que cada uno debe trabajar en lo que sabe, en lo que tiene por la mano.
PARA ENLAZAR CON LA SEGUNDA PARTE DE ESTA ENTREVISTA, PUEDES "CLICAR" EN ESTE HIPERVÍNCULO
Si uno analiza las marcas de Carlos, realmente es para echarse a temblar. Atended: 1:52 en los 800 metros (lograda en 1995), 3:44 en los 1.500 metros (1993), 8:20 en los 3.000 metros lisos (1993), 13:58 en los 5.000 metros (1994) y 29:43 en 10 km sobre asfalto. Pero en el atletismo, como en muchos parámetros de la vida, muchos son los llamados y pocos los elegidos. Carlos se quedó en el camino tras pasar visicitudes de todo tipo, y ahora, muchos años más tarde, vuelve al deporte de élite casi sin quererlo.
Ahora Carlos compite en duatlón y triatlón por el mero hecho de divertirse, pero cuando uno tiene talento, éste aflora inevitablemente tarde o temprano. Porque, creedme, quien escribe estas líneas ha visto a pocas personas con tanto don natural para la carrera a pie como Carlos. En una ocasión, tras estar muchos meses sin entrenar ni un solo metro, consigiuó acabar la Mitja Marató de Mataró en 1h12 con apenas unos días de entrenamiento.
Ahora vuelve a correr para divertirse, sin presión, pero no puede eviatr el hacerlo rápido. Camino de sus 33 años, entre máquina y máquina, entre su Asesoría Financiera y su casa, Carlos sigue soñando despierto y sintiendo esas bellas sensaciones de cuando uno corre por debajo de 3:00/km sin excesivo esfuerzo. Un privilegio que la mayoría de los mortales tenemos posibilidades de sentir en la vida. Al terminar esta entrevista Carlos se recuperaba de una caída en bicicleta acaecida durante el duatlón de Sant Joan de les Abadesses, que le impidió competir en el Campeonato de España de la especialidad en Fuenlabrada el pasado 22 de abril. Desde aquí le deseamos a este deportista "mulitarea" e hiperactivo una pronta recuperación, y suerte en el próximo mes de julio, en uno de los Ironmanes más bells del planeta: el de Austria, en el que por supuesto, el de Premià de Mar va a bajar de las nueve horas. Se admiten apuestas.