Los movimientos cotidianos apenas fuerzan tus adductores y los ligamentos de la ingle, por eso cuando se realizan esfuerzos más intensos como una buena carrera puedes hacerte daño en la zona.
Una sencilla manera de evitarlo es con este estiramiento, que seguro que conoces pero posiblemente ignores. La Asociación Americana de Fisioterapia recomienda que se haga todos los días para flexibilizar esta región tan poco solicitada y evitar lesiones.● Siéntate en el suelo, pegando las plantas de los pies una a la otra y con los abdominales contraídos conscientemente.
● Apoya una mano en el interior de la rodilla del mismo lado y presiona ligeramente hacia abajo a la vez que exhalas. Si tienes muy poca flexibilidad puede que con el propio peso de tus piernas notes tensión, en este caso no fuerces y presiona muy suavemente.
● Mantén la postura durante 20 segundos, detente otros 10, cambia de pierna y repite cuatro veces más con cada lado.