Entrevista Exclusiva a José Luis R. Zapatero

El rostro de José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno español entre 2004 y 2011, ha conseguido eliminar por fin las tensiones derivadas del estrés inhumano que genera la primera línea de la política.
Entrevista Exclusiva a José Luis R. Zapatero
Entrevista Exclusiva a José Luis R. Zapatero
Álex Calabuig y Alberto Hernández / Fotos: Jaime de Diego
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Su semblante emana armonía, relajación, paz interior… Su gesto es el de un hombre maduro que valora al máximo los regalos que la naturaleza le ha ofrecido; entre ellos, poder correr sin lesiones a sus 52 años y dar rienda suelta a su amor por las zancadas, con la pretensión de eternizar el romance que inició a sus 18 primaveras y que le ha llevado a recorrer desgastando zapatillas algunos de los rincones más bellos del mundo.

Zapatero nos recibe vestido de corredor, con gorra, gafas, la camiseta técnica de manga corta que le acredita como finisher del Medio Maratón de Edimburgo 2012, mallas largas y zapatillas bien reforzadas para prevenir lesiones. Los miembros del equipo de Runner’s World que vamos a correr con él (Álex Calabuig, Alberto Hernández y Hernán Silván) enseguida percibimos que el entendimiento va a ser perfecto. El expresidente, además de un hombre extremadamente amable, cordial y simpático en las distancias cortas, es un corredor de verdad, no de esos que se hacen una foto en chándal para tratar de dar buena imagen, así que en cuanto desplegamos las primeras zancadas del rodaje surge una interesante conversación sobre la magia de correr y la belleza del entorno que nos rodea tras el lluvioso invierno.

A medida que transcurren los minutos nos vamos dando cuenta de que estamos ante un ávido lector de nuestra revista, buen conocedor del mundo running y también un gran aficionado al atletismo de élite, sobre todo a la prueba de 1.500 metros, de la cual Fermín Cacho e Hicham El Guerrouj son sus dos atletas más admirados. También nos pregunta por Sebastian Coe, por Steve Ovett, por el presente y el futuro del mediofondo en España, por los mejores maratonianos de nuestra historia, etc.

Tras el rodaje de 50 minutos -y ya tomando un café y una suculenta tortilla de patata- los ojos de José Luis Rodríguez Zapatero se iluminan cuando comienza a hablar de las impresionantes sensaciones que vive cada vez que se calza unas zapatillas de correr. “Sé cómo estoy cada día por cómo corro”, asegura, y comenzamos a bombardearle a preguntas, de ser humano a ser humano, de corredor a corredor, porque corriendo se entiende la gente…

Cuando llegaste a la presidencia del gobierno español se habló mucho de tu afición por el baloncesto, un deporte que te gustaba practicar con frecuencia. Quizá sea más desconocida para la mayor parte de los ciudadanos tu faceta como corredor. ¿Cuándo te iniciaste en la carrera a pie?

  • Aunque practiqué baloncesto, el deporte que con el tiempo más me ha gustado y enganchado es correr. Empecé con 18 años y mantuve la regularidad hasta los 30. Tuve un bache de los 30 a los 35, edad en la que recuperé la actividad, y desde entonces he mantenido la regularidad corriendo, sobre todo en los últimos seis años, es decir, durante buena parte de mi estancia en Moncloa. En esta última etapa correr fue para mí el factor fundamental para lograr mi equilibrio psicológico, mi resistencia física y mi capacidad de estar de buen humor el mayor tiempo posible que se puede estar siendo presidente del gobierno.

¿Y qué otros deportes has practicado?

  • Salvo el baloncesto, que es un deporte de competición, todos los deportes que me han gustado tienen que ver con la naturaleza y se pueden practicar en solitario con relativa facilidad, tanto correr como la pesca de la trucha y andar por la montaña. La pesca de la trucha te confiere una gran capacidad de abstracción, porque tienes que ir muy pendiente por el río, siempre atravesando parajes preciosos. Remontar aguas arriba un río de montaña es de las cosas más bonitas y difíciles que hay. Es muy complicado saber ir por el río con la corriente en contra. Yo provengo de la provincia con más kilómetros de río de España y con algunas de las mejores montañas del país. León tiene buena parte de Picos de Europa, la cordillera cantábrica y El Bierzo, de modo que allí no ser amante de la naturaleza es casi una provocación, una insensatez. En cualquier caso, dentro de todas mis aficiones deportivas finalmente me he decantado en la vida por correr, correr y correr.

Antes de ocupar el cargo de presidente, ¿No te llamó la atención participar en alguna carrera popular o corrías simplemente por placer?

  • Normalmente corría por placer en mi ciudad, León, y a veces lo hacía rompiendo el hielo, porque es una ciudad muy fría. Siempre me ha gustado mucho correr al aire libre, también en las zonas de playa, por ejemplo en Santa Pola, donde iba mi mujer con sus padres. Los veranos los pasaba en Gijón y solía trotar con frecuencia por el paseo grandísimo del muro. Me gustaba correr solo, unos 12 ó 13 kilómetros, siempre sin esforzarme, sin fatigarme, hasta que las exigencias de la seguridad hicieron que tuviera que trotar siempre acompañado.

¿Tu mujer, Sonsoles, también es aficionada al running?

  • Ella no corre, pero suele nadar y sale a caminar prácticamente todos los días.

¿Corres de otra manera ahora que ya no eres el presidente del gobierno? ¿Cuál es la diferencia esencial entre los rodajes que realizabas en tu etapa de mayor estrés y los actuales?

  • Sí, ahora practico este deporte de manera totalmente diferente. Para que lo entendáis, os diré que sé cómo estoy cada día por cómo corro. Hay un reflejo clarísimo de mi estado psicológico en mi manera de correr y en cómo resuelvo la carrera. Es muy curioso. Cuando tenía muy poco tiempo y tenía que salir como fuera a entrenar, iba a un ritmo mucho más rápido pero saboreaba menos la carrera, miraba menos la naturaleza, escuchaba menos a los pájaros, contemplaba menos el cielo… y todas estas cosas son las que más me gustan de correr. Ahora que puedo hacerlo con más calma y tranquilidad disfruto más, es como si respirara más profundo, antes llevaba la respiración más ajustada…

¿De qué modo utilizabas tu afición para desempeñar mejor las labores diarias inherentes a un cargo de tanta responsabilidad?

  • Correr era para mí un auténtico termómetro de la disciplina. Cuando eres presidente del gobierno y tienes una agenda tan intensa de horarios, en el plano físico y en el psicológico, el tener algo que te obligue, que te marque disciplina, te viene muy bien. Casi me lo imponía como una obligación de realizar un ejercicio que me costara, y salía a correr incluso con nieve o por terreno resbaladizo. En Nochevieja procuraba no irme a dormir muy tarde porque me encantaba salir a correr muy pronto el día de Año Nuevo. Empezar el año con una carrera, si hace sol, aunque haga frío, supone comenzar el año de otra manera, y ya hace bastante que siempre corro el día 1 de enero.

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