Gira tu pantalla para ver Runner´s World

El esguince de rodilla

Para acabar con esta lesión sólo necesitas sobresolicitar o traumar tus ligamentos con afectación de las estructuras óseas a las que se unen.
El esguince de rodilla
El esguince de rodilla
15/10/2012 - Hernán Silván


Artículo por cortesía de 

Es decir, un esguince de rodilla está constituido por una distensión ligamentosa (ligamento medial o interno, ligamento externo o ligamentos cruzados anterior y posterior) más una distorsión ósea (del hueso del muslo o fémur, del hueso externo de la pierna o peroné, y/o del hueso interno de la pierna, que es la tibia).

El ligamento medial o interno de la rodilla es el más fuerte de todos los que protegen la parte exterior de la articulación, formando una banda ancha que puede estirarse hasta 10 o 12 cm a lo largo del borde interno, desde el fémur hasta la tibia. Se puede tocar en la parte interna del muslo cuando tenemos semiflexionada la rodilla, cubriendo toda la hendidura que en la parte interna se forma entre el fémur y la tibia. Es una parte especialmente sensible y dolorosa, a poco que hayamos tenido algún tipo de dislocación o distorsión cuando corríamos, especialmente notable al quedarnos fríos.

El consejo de  

Dependiendo de la gravedad del esguince, para lo que sería recomendable que acudieras a tu médico de cabecera o a un especialista en traumatología, deberás incorporar a tus rutinas una rodillera o no. En caso de tratarse de un esguince de cierta gravedad, no sería recomendable la práctica del running por un tiempo, pero si la lesión es menor, podrás mantener tu idilio con las zapatillas de correr, aunque con ciertas modificaciones.

Antes de salir a correr es fundamental calentar bien la zona, realizando estiramientos dinámicos, es decir, en movimiento. También puedes darle una 'ayudita' extra a tu rodilla con una banda de calor, previamente calentada al baño maría o en un microondas. Una vez hayas calentado bien, es el momento de determinar si debes incorporar la rodillera o es mejor dejarla en casa. Para ello deberás detectar si existe cierta inestabilidad, en cuyo caso deberás utilizar tu rodillera de rótula libre. En caso contrario, y siempre que los dolores te lo permitan, podrás salir a 'probarte' sin la rodillera puesta, partiendo siempre de ritmos lentos para no sobrecargar la zona.

Una gran opción es que diseñes tu recorrido de tal forma que termines el entrenamiento en el portal de tu casa, listo para coger el ascensor, o subir por las escaleras, que somos deportistas, abrir la puerta de casa, hacer lo propio con el congelador, coger los geles y aplicar una terapia de frío post ejercicio. Coge un plátano, una barrita energética y una bebida para reponer sales minerales y aprovechar tu ventana metabólica, túmbate en el sofá con la pierna en alto y aguanta durante al menos 10 minutos. Transcurrido este tiempo puedes darte una ducha y repetir el proceso nuevamente.

UNA RODILLA DE CHICLE

La rodilla no es simplemente una articulación en bisagra, para extender o flexionar, también puede girar libremente con un movimiento rotatorio cuando está doblada. Este movimiento rotatorio acompaña automáticamente a los movimientos de doblar y enderezar. Así, cuando estamos sentados, podemos girar los pies hacia afuera o hacia adentro sin levantar los talones del suelo. Al correr sobre superficie deslizante o barro, el pie puede resbalar, girando la pierna hacia fuera y forzando el lado interno de la rodilla. El ligamento puede sufrir una ligera distensión o una pequeña rotura en sus fibras y ello se considera una lesión leve o menor, pues dicho ligamento va a recuperarse simplemente con el reposo o con el descanso activo, manteniendo la rodilla convenientemente vendada.

Pero si la lesión ha sido más traumática notaremos un dolor repentino sobre el lado interno de la rodilla, a veces acompañado de un chasquido. Se puede sentir cierta tirantez que refleja el comienzo de la hinchazón. En el lado externo de la rodilla puede suceder que, por el sobreuso, el ligamento sufra repetidos tirones al recoger la pierna y extenderla rápidamente (entrenamiento explosivo y fraccionado). No obstante, el ligamento lateral externo es menos vulnerable a las lesiones por sobreuso que el ligamento medial o interno. Suele hacerse por torceduras violentas de la rodilla, hacia fuera si está doblada. Si el movimiento de la lesión ha sido importante, el cuerpo se defiende reaccionando con un movimiento contrario de compensación sobre la torcedura. Por esta razón, en los esguinces de rodilla pueden doler e inflamarse uno de los ligamentos pero estar afectados los dos, el interno y el externo. Cuando hay gran desplazamiento del fémur sobre la tibia o viceversa, puede quedar “encajada” hacia delante o hacia atrás aquella (tibia anteriorizada o tibia posteriorizada, según la terminología osteopática) y ello conforma la distorsión que junto a la distensión ligamentosa antes descrita construyen el esguince propiamente dicho.

Sobre la parte externa, también el peroné (su cabeza) puede desplazarse, bien por traumatismo directo en la rodilla o indirecto en el tobillo (maleolo peroneo). Por ello en el esguince de rodilla deberemos especificar qué ligamentos se han distendido y qué huesos (y en qué dirección) se han desplazado.

Deja tu comentario

Avanza hasta el final para pasar al siguiente artículo
Avanza hasta el final para pasar de página


Runner´s World te recomienda

Protégete de la ciática del corredor

Protégete de la ciática del corredor

¿Estás harto de las molestias en la zona de la espalda? Este artículo te aporta las soluciones.

29/06/2016 | Hernán Silván | FOTO: Beth Bischoff

El consejo: ¿Cómo sustituyo los entrenos para no perder la forma?

El consejo: ¿Cómo sustituyo los entrenos para no perder la forma?

Una lesión en el gemelo puede impedirte correr, pero no montar en bici o realizar cualquier otra actividad deportiva.

23/06/2016 | Franc Beneyto

6 terapias para aliviar el dolor muscular

6 terapias para aliviar el dolor muscular

Si te duelen después de correr, utiliza una de estas recomendaciones y sentirás un alivio casi instantáneo.

22/06/2016 | runners.es

Cómo reconocer el esguince de tobillo

Cómo reconocer el esguince de tobillo

Aprende a identificar una de las lesiones más comunes entre los corredores.

26/05/2016 | Hernán Silván | ILUSTRACIÓN: Bryan Christie

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.