El café es una de las bebidas que suelen consumir habitualmete los atletas para mejorar su rendimiento. Pero, ¿hasta que punto es beneficioso y nos hace más rápidos, y hasta que punto es aconsejable no abusar de él? Analicémoslo
La cafeína es un estimulante permitido por la normativa de competición si no se superan ciertas dosis, pero también es cierto que se debe consumir moderadamente. De lo contrario, se corre el riesgo de que el atleta se vuelva dependiente de la citada sustancia, y, al acostumbrarse a la misma, esta ya no ofrece un efecto excitante tan pronunciado.
El efecto beneficioso de la cafeína lleva estudiándose desde la década de los 70, y los estudios parecen arrojar un dato claro: aumenta la resistencia, y está especialmente recomendado para actividades físicas que duran entre 30 y 120 minutos. Lo ideal es tomarla una hora antes de que empiece la sesión de entrenamiento.
¿PORQUÉ ESTIMULA LA CAFEÍNA?
En realidad, y a ciencia cierta, no se sabe. En parte es debido a que acelera el ritmo cardíaco e, indirectamente, "espolea" la adrenalina. Se sabe también que algunos compuestos pueden descomponer las grasas y liberar en la sangre glicerol, una sustancia que es combustible muscular.
En 2005 salió a la luz una tercera posibilidad: que el agua con glucosa y cafeína era un "combustible" mucho mejor que el agua sola o que el agua con glucosa. Dicho estudió lo lideró Asker Jeukendrup, Profesor de Metabolismo del Ejercicio de la Universidad de Birmingham.
El Profesor Jeukendrup sugirió que, ya que la cafeína acelera la absorción de glucosa desde los intestinos, los músculos tienen mayor cantidad de glucosa a su alcance. Ello es una razón más que parece justificar el hecho de que sí, de que con un café corremos más deprisa.
La Agencia Mundial antidopaje (ADA), no contempla como doping el consumo excesivo de cafeína desde 2004, si bien es cierto que se trata de una "libertad vigilada". El Comité Olímpico Internacional considera que para que el positivo sea real, el deportista debe consumir unas cinco o seis tazas de café muy cargado para "dar" positivo.
A lo largo de la historia de nuestro deporte ha habido casos de atletas españoles que han tenido problemas de positivo por doping debido a un excesivo nivel de cafeína en su sangre. Nos inclinamos a pensar que, más que por un excesivo consumo de café (¿alguien se toma cinco o seis cafés seguidos antes de competir?, lo más probable es que dichos deportistas tomaran pastillas de cafeína para mejorar su rendimiento, cuya sustancia aparece en este formato mucho más concentrada. En cualquier caso, insistimos: desde 2004 y hasta la fecha de hoy, la cafeína no está en la lista de sustancias prohíbidas.