Correr en línea recta salvando los obstáculos que encuentras a tu paso es la esencia del parkour o freerunning, un deporte que mezcla el running con la gimnasia deportiva, las artes marciales e incluso la escalada. Si para ti correr no tiene límites, el parkour es lo tuyo.
Y cuando decimos obstáculos, nos referimos a todo tipo de obstáculos: barandillas, muros, paredes verticales, pivotes, cubos de basura, escaleras, precipicios, hasta azoteas de edificios… aunque parezcan insalvables.
No hay trampa ni cartón, ni cables que sujeten a estos acróbatas del running, auténticos atletas y artistas, porque es “el arte de moverse de un lado a otro con fluidez”, tal cual lo define Sébastien Foucan, uno de sus creadores. En principio parece sencillo: sólo tienes que marcar un recorrido entre dos puntos y comenzar a correr.
No sólo hay que correr, es una disciplina que requiere grandes dosis de fuerza, agilidad, coordinación y concentración. La descripción del recorrido anterior es “sólo para expertos”, no te asustes. Como en cualquier deporte, el parkour también tiene sus niveles, y hay que empezar poco a poco. El objetivo es saltar cada vez más alto y más lejos, correr y superar los obstáculos más deprisa y con más fluidez, pero hay que entrenar mucho.
No creas que vas a empezar saltando desde una altura de diez metros. Se comienza practicando en “tierra firme” todos los movimientos, hasta asimilarlos. Nada más lejos de ser un deporte de locos kamikazes, aunque lo parezca. No ponerse nunca en peligro es una de las reglas principales del parkour, para ello, hay que entrenar todos los movimientos y saltos las veces que sean necesarias para hacerlo con seguridad. Es un deporte de riesgo, sí, pero el límite lo pones tú.
En el parkour existen unas técnicas básicas (creadas y denominadas así por sus fundadores) para superar los diferentes obstáculos. Las técnicas básicas son los saltos profundos y algunos movimientos específicos. Además, la carrera se puede adornar con acrobacias, con una función meramente estética: mortales, pinos… En estas secuencias puedes ver las principales.
1. Pasavallas: Con este movimiento se intenta superar un obstáculo tipo valla, barandilla, muro, etc. apoyando una sola mano en él. Sirve como enlace a la carrera o antes de un salto. <
3. Recepción de un salto: Es fundamental amortiguar el impacto para que no te hagas daño en la recepción : se cae sobre la punta de los pies, nunca sobre los talones o con toda la planta del pie, y con las rodillas fl exionadas. Echa el cuerpo hacia delante para repartir el impacto de la caída.
2. Reverse o Giro 360º: Se trata de superar una valla o barandilla realizando un giro de 360º en el aire y en carrera. Nos apoyamos con las dos manos en el obstáculo para impulsarnos y giramos en el aire, con el cuerpo en horizontal y las piernas levantadas para una buena recepción. Hay una variante que es el 360 reverso: igual que el 360, pero en vez de hacerlo de cara, lo realizamos de espaldas al apoyo.
Salto de brazo: se utiliza cuando tienes que saltar de un sitio a otro al que no llegas de otra manera que no sea con los brazos. En el aire estira tu cuerpo, y al mismo tiempo que te agarras flexiona las rodillas para amortiguar el choque y apoya la planta de los pies en la pared.
1. Salto de gato: es uno de los saltos más frecuentes. Cuando no puedes superar un obstáculo sólo con las piernas, necesitarás ayudarte de los brazos. Se salta el obstáculo apoyándonos en él con las manos en paralelo, y se puede pasar o bien con las piernas flexionadas por dentro de los brazos, o con las piernas estiradas por encima del obstáculo y por delante del cuerpo, o abriendo las piernas, como en un salto de potro.
2. Recepción de salto con pies juntos y manos. Las manos siempre por delante para parar una posible caída. Si el salto es desde mucha altura abre más las piernas en la recepción, como si te pusieras en cuclillas, casi tocando con los glúteos el suelo. Y apóyate con las manos.
Salto de precisión. En este salto es muy importante la técnica,
antes de realizar un salto largo de muro a muro en un paso subterráneo de la calle Orense de Madrid, y ante la sorprendida mirada de los transeúntes. Se salta con los dos pies juntos y tienes que caer en equilibrio sobre otro muro. Para coger más impulso en el salto apóyate en el muro dejando los dedos por fuera, como si te fueras a lanzar a la piscina. Para ayudarte también a coger más impulso lleva los brazos hacia atrás pegados al cuerpo a la vez que flexionas las piernas. Lánzate hacia arriba, estira las piernas y llevas los brazos hacia delante.
¿Qué equipo necesito? Unas buenas zapatillas de running, con un buen agarre, y un chándal o ropa con la que te sientas cómodo y te permita libertad de movimientos. Si quieres puedes ponerte protecciones como rodilleras, coderas… sobre todo si empiezas.
¿Cómo se aprende? No hay una escuela. Son otros traceurs más experimentados los que te enseñan a moverte. El que más sabe enseña a los demás. Como dice Foucan en uno de los principios de su filosofía: “un eslabón solo es nada, la humanidad debe estar compuesta por una larga cadena. Si descubres algo positivo mientras haces parkour deberías pasarlo a los otros”.
¿Hay reglas? Hay normas no escritas basadas en el sentido común. Es importante no molestar a nadie, tener claro lo que es una propiedad privada, y no entrar en confrontación.
¿Hay que entrenar? Sí, hay que entrenar y practicar mucho. El parkour es un constante trabajo por mejorar y superarte a ti mismo. Las técnicas y movimientos se tienen que practicar hasta que te salgan con “fluidez”.
Hay que diferenciar los entrenamientos de una sesión. En los entrenamientos estudias el recorrido, practicas los movimientos: pasavallas, saltos, reverses, giros, etc., buscas sitios y elementos nuevos, porque lo bueno del parkour es que no tiene límites a la imaginación… Y en la sesión lo intentas hacer todo de la manera más rápida y fluida.
¿Necesitas una preparación física específica? El parkour es un deporte muy completo, requiere fuerza, agilidad, coordinación y hasta un importante trabajo psicológico. Hay que trabajar sobre todo el tren inferior, y también es importante trabajar las articulaciones de muñecas, codos, rodillas… Antes de cada entrenamiento, hay que realizar un calentamiento intenso. Y además de las cualidades físicas, hay que entrenar la técnica, practicando mucho.
¿Es sólo un deporte de ciudad? Principalmente se practica en la ciudad, pero al aire libre también puedes hacer parkour: en el campo también encuentras “obstáculos”.
¿Es un deporte para kamikazes? No, al contrario, impera el control y el sentido común. Se asumen riesgos, pero siempre con cabeza. Una de las reglas fundamentales del parkour es no ponerte en peligro. El lema es “ser y durar”, si uno se lanza desde un balcón de diez metros y tú no estás preparado, ni intentarlo. Tienes que ser tú mismo, y marcarte tu nivel.
El consejo más importante sobre parkour es aprender a seguir tu propio camino, tu intuición.
¿Hay competiciones? En parkour no se compite. Eres tú solo contra todo, sólo influye tu deseo de mejorar, de madurar fisca y mentalmente. No tienes que competir con nadie, sólo consiste en superarte a ti mismo.
¿Dónde puedo informarme más acerca del parkour en España? En la página web www.umparkour.com que realiza Dani Sampayo, Draug, uno de los traceurs que nos ha ayudado en este reportaje, puedes informarte acerca de todo lo que ocurre en el universo parkour en España. Puedes escribir a draug@umparkour.com.