El verano crítico para tus rutinas de entrenamiento: Los días son cada vez más calurosos y las terracitas comienzan a atraernos con esos cantos de sirena llamados cerveza… pero no te preocupes, hasta el runner más motivado siente de vez en cuando que no tiene ganas de entrenar. No "te dejes", prueba con estas 10 estrategias antes de perder la batalla…
1. REPASA TUS MOTIVOS
Sentirte mejor, perder peso con salud, mantenerte
en forma, superar un reto personal…
o sencillamente, porque te gusta. Nada motiva
tanto como tener claro por qué corres y
comprobar cómo vas logrando tus objetivos,
pero no pienses solo en los beneficios de
correr a medio plazo. Dedica unos instantes
de cada entrenamiento a recrearte en las
sensaciones agradables que experimentas
cuando entrenas: tu respiración, el paisaje, la
sensación de energía, el ritmo, etc.
2. INTENTA QUE TU ENTRENAMIENTO
RESULTE LO MÁS
AGRADABLE POSIBLE.
Por muy claro que tengas por qué corres, de
poco te va a servir si cada entrenamiento es
“un calvario” para ti. Todo te resultará más
ameno si puedes entrenar en un entorno
natural, a una hora con buena temperatura y a
ser posible bien acompañada por un corredor
o corredora con un nivel parecido al tuyo. A
veces merece la pena desplazarse y quedar con
los amigos, aunque pierdas algo de tiempo.
3. ESTABLECE
UN COMPROMISO
Si ya has quedado con alguien, tienes que
estar realmente desmotivada para anular
el entrenamiento. Aunque el compromiso
más importante es contigo misma: ponte
días y horas de entrenamiento obligatorio,
no lo dejes para “cuando puedas” o no
podrás nunca. Y mejor aún, sigue un plan
de entrenamiento adaptado a tu nivel,
como los que puedes encontrar en www.
runners.es/smartcaach
4. CAMBIA DE
ENTRENAMIENTO
Por muy bien que te haya ido, ningún
entrenamiento sirve para siempre. Si
haces siempre lo mismo, terminarás por
aburrirte y además no mejorarás. Debes
variar conforme al momento de la temporada.
Y a veces está bien descansar,
dejar la carrera y dedicarte a otros deportes,
para retomar el running con más
ganas. Las corredoras somos reacias a
esos cambios, pero te sorprenderán los
resultados.
5. SÉ REALISTA
Si pretendes perder 10 kilos en un mes
o clasificarte para el campeonato del
Mundo… seguramente vas a sufrir una
decepción. Y pocas cosas desmotivan más.
Plantéate objetivos realistas, adaptados a
tu nivel, y sigue un plan progresivo. Es
mejor quedarte corta que entrenar demasiado
o demasiado fuerte y encontrarte
agotada… o peor, lesionarte. La capacidad
de sufrimiento también se entrena. No te
des un día una gran paliza porque mañana
te costará encontrar las fuerzas para salir
a correr.
6. LUCHA CONTRA LAS
LESIONES… Y SI APARECEN,
PACIENCIA
Un plan progresivo y adecuado a tus posibilidades
puede ayudarte mucho a prevenir
sobrecargas y lesiones. Nunca empieces
la parte intensa de tu entrenamiento sin
haber calentado bien ni acabes de entrenar
sin haber hecho una fase suave, de vuelta a
la calma, y estirar correctamente. Tu plan
de entrenamiento debe incluir ejercicios
de técnica, entrenamiento del abdomen
y de potenciación muscular. Si aún así te
lesionas, ten paciencia. En este momento
tu prioridad debe ser recuperarte, no
fuerces para empezar antes a correr. Nada
desmotiva más que entrenar con dolores y
molestias.
7. CONTROLA
TUS ENTRENAMIENTOS
Por muy bien que te sientas, controla
tiempos e intensidades para no pasarte
y pagar las consecuencias mañana. Bebe
antes, durante y después de entrenar. Te
ayudará a entrenar mejor y con menos
esfuerzo.
8. “ECHA MANO” DE LAS BUENAS
SENSACIONES PASADAS
¿Cuántas veces has salido a correr sin ganas
y después has hecho un estupendo entrenamiento?
La mayor parte de las veces la
apatía se acaba con el calentamiento. Piensa
en esos días cuando te apetezca quedarte
en casa.
9. NO COMPARES
Todas las comparaciones son odiosas, especialmente
las deportivas. Quizá te has desmoralizado
pensando que tu compañera de
entrenamiento ha perdido más peso que
tú mientras ella envidia tu resistencia a los
cambios de ritmo. Cada persona evoluciona
de un modo distinto. También son negativas
las comparaciones contigo misma:
“hoy estoy fatal, no corro ni la mitad que
el martes…” y continúas el entrenamiento
arrastrando los pies. ¿Te suena, verdad? Lo
dicho: no compares, cada persona, cada
día y cada entrenamiento son diferentes,
aprovecha a tope tus posibilidades en esa
ocasión concreta.
10. PARTICIPA EN UNA CARRERA
POPULAR
Aunque tu objetivo no sea la competición,
siempre anima ponerse (literalmente)
una meta. Las carreras populares
tienen muy frecuentemente un ambiente
festivo y son una estupenda ocasión para
demostrarte a ti mismo cuánto estás progresando.